| Foto de Kyle Cleveland. |
Cuando comencé esta sección, partí abordando el tema de la depresión. En ese momento, expliqué que esta enfermedad era más que no tener ánimo o sentir pena; implicaba una serie de síntomas asociados. Uno de estos era la anhedonia, que coloquialmente se conoce como la pérdida del disfrute o placer.
Cuando una persona tiene depresión, le cuesta disfrutar las actividades que realiza, incluyendo aquellas que en algún momento le fascinaban. Esto puede involucrar variadas áreas: ocio, sexo, comida, deportes, trabajo, estudios, etc. Recuerdo que cuando estaba en la universidad un profesor dijo una frase que aún recuerdo: la angustia lo cubre todo. Eso pasa con la depresión; la angustia no permite sentir otra emoción. A veces se dan pequeños espacios donde se presenta otra emoción, pero pasan los minutos y la angustia se vuelve apoderar de la persona.
Podríamos plantear diferentes factores causantes de la anhedonia, como algún déficit hormonal, problemas sociales, eventos traumáticos, pérdidas, lejanía de Dios, y así muchos más. Pero no sé si eso solucione el problema principal que nos convoca.