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martes, 23 de marzo de 2021

¿Debería sentir miedo?

Foto de Jakub Kriz.

He escuchado más de alguna vez a alguien decir que preferiría no sentir miedo. Ahora que lo pienso, he escuchado a más de alguien decir que hay ciertas emociones que preferiría no sentir. Generalmente son emociones incómodas como es el miedo, tristeza o vergüenza. Aunque a muchos les gustaría poder elegir qué sentir no me incluyo en ese grupo esto no se puede realizar.

El miedo, al igual que cualquier otra emoción, funciona como una respuesta automática frente a distintas situaciones. Es algo deliberado, involuntario, por lo que, no hay elección al momento de sentir. 

Las emociones, sin importar si son agradables o desagradables, cumplen una función. Son necesarias para la vida. En este caso, el miedo nos sirve para evitar circunstancias que nos puedan generar dolor. Tiene una función evolutiva, ya que, a través de la experiencia de la emoción, el cuerpo es informado de que se aproxima una situación que puede atentar contra su supervivencia. Entonces ¿Por qué evitamos tanto sentir miedo?

jueves, 11 de febrero de 2021

¿Es necesario asistir al psicólogo(a)?

Foto de Mark Williams.

Al psicólogo van los locos ¿Para qué voy a ir al psicólogo si yo no necesito ayuda? al psicólogo van los débiles, en mis tiempos no había psicólogo y estoy super bien. ¿Has escuchado estas frases? Yo las he escuchado muchas veces, más de lo que me gustaría. 

Para responder a la pregunta principal, primero hay que saber qué función realiza un psicólogo. Es complejo poner en palabras lo que uno realiza como psicoterapeuta, pero si tuviera que definirlo en una frase sería: disminuir el malestar psíquico. Esa es la labor principal que realizamos. Tomamos lo que trae el paciente, quien generalmente viene aproblemado y buscamos la forma de disminuir ese malestar, a través de diversas herramientas. Junto con esto, guiamos a los pacientes para que reflexionen, y si así lo desean, cambien dinámicas que han contribuido a ese malestar.

Y llevándole, tomaron a cierto Simón de Cirene, que venía del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jesús 
Lucas 23:26| Reina Valera 1960

Cuando Jesús va camino hacia la cruz es ayudado por un hombre que pasaba por ahí llamado Simón, el cual también es conocido como el Cirineo, pues venía de Cirine. Antes de eso, Jesús había sido herido a través de golpes en su cabeza y por la corona de espinas. No estaba en una condición física óptima. En ese estado, le costaba llevar la cruz, sobre todo por el peso que esta tenía. Es ahí donde surge la ayuda del Cirineo. 

jueves, 28 de enero de 2021

Willy Wonka y La Crianza

Foto de Naomi Tamar.

Una de mis películas favoritas es Charlie y la Fábrica de Chocolate. Me gustan sus colores, canciones, personajes; sobre todo, el mensaje que busca transmitir mediante la actitud de cada niño. Si alguien presenta preocupación por cómo criar a sus hijos, debería ver esta película. Es un excelente reflejo de lo que (no) se debería hacer.

No es mi intención escribir sobre cómo criar, ya que, la crianza no es una receta que se sigue al pie de la letra. Hay un dicho que dice “todos los caminos conducen a Roma”. Eso aplica para la crianza. Hay muchas formas de criar, y la mayoría conducen a buenos resultados.

Salvador Minuchin planteaba que dentro de las familias existían reglas universales que gobernaban la organización familiar. Dentro de estas reglas, el ideal sería que padre y madre formen una alianza interdependiente, como un equipo de autoridad, por sobre los hijos. Aclaro que cuando hablo de padre y madre me refiero a las figuras que cumplen este rol, no necesariamente a quienes procrearon.

Disciplinar a un niño produce sabiduría, pero un hijo sin disciplina avergüenza a su madre

Proverbios 29:15 | Nueva Traducción Viviente (NTV)

jueves, 14 de enero de 2021

Soy fuerte cuando soy débil

Foto de Simon Hajducki.

Daniela es una paciente que atiendo. El otro día estábamos en una sesión y me dijo: “Yo prefiero dejar pasar las cosas, me resbalan”. Claramente no le resbalan, o no saldrían esos temas en terapia (aclaro que, por confidencialidad, cambio todos los datos de mis pacientes).

A lo largo de los años, la psicología ha buscado estudiar la forma en la cual los seres humanos enfrentan sus dificultades. Lazarus y Folkman, en el año 1986, plantearon el concepto “estrategias de afrontamiento”, describiéndolo como herramientas que desarrolla cada persona para manejar las situaciones que considera estresantes.

A pesar de que la descripción suena muy individualista, la realidad es que la forma en la cual cada uno enfrente las situaciones complejas, va a depender de las interacciones que haya tenido a lo largo de su vida.

El otro día leía una publicación de Facebook sobre esto, Sebastián León, Doctor en Psicología, escribía lo siguiente:

“Uno de los indicadores de salud mental es nuestra capacidad para sentir y pensar de manera integrada, como el oxígeno y el hidrógeno que conforman el agua de nuestra experiencia en el mundo. La capacidad para sentir-y-pensar (lo escribo de esta manera para enfatizar su integración) tiene por condición previa una crianza suficientemente amorosa, respetuosa, segura, disponible y protectora. Cuando en la crianza hay violencia, inseguridad y abandono, el sentir-y-pensar se corta y se transforma en un sentir-o-pensar: hay niños que se protegen a sí mismos renunciando al sentir y refugiándose en el pensar, mientras que otros amplifican el sentir y reducen o anulan el pensar. Entonces tendremos a adultos con mucha inteligencia cognitiva, pero desconectados de su mundo afectivo e interpersonal. Y también tendremos a adultos que con frecuencia se desbordarán afectivamente, siendo impulsivos e incapaces de reflexionar a tiempo acerca de sus estados emocionales.”

Jesús lloró 
Juan 11:35 | Reina Valera Actualizada (RVA)

jueves, 3 de diciembre de 2020

Siempre Hay Una Salida

Foto de Jose López Franco.

El suicidio se refiere al acto de matarse, de forma deliberada, en pleno conocimiento y expectativa de su resultado final. En este sentido, existen varios conceptos asociados al suicidio, los cuales, generalmente se dan de forma previa al suicido consumado. Dentro de estos, se encuentra la ideación suicida (pensar o desear atentar contra la propia vida), planificación suicida (plan que se realiza para suicidarse, el cual puede incluir método, hora, lugar) e intento suicida (se intentó el suicidio, pero no se consumó).
 

Generalmente se cree que existe una situación que lleva a la persona al suicidio, como si tuviera una causa específica, no obstante, la realidad es que el suicidio debe ser analizado desde una perspectiva multifactorial. Por ejemplo, una persona que ha perdido a su padre puede llegar a atentar contra su vida, mientras que otra al atravesar esta situación no va a contemplar este accionar como una posibilidad. En este sentido, existen muchos factores que influyen en el desenlace de un suicidio. A pesar de la heterogeneidad que se produce en las personas con crisis suicidas, existe algo que los une: la desesperanza.

jueves, 19 de noviembre de 2020

La Angustia Lo Cubre Todo

Foto de Kyle Cleveland.

Cuando comencé esta sección, partí abordando el tema de la depresión. En ese momento, expliqué que esta enfermedad era más que no tener ánimo o sentir pena; implicaba una serie de síntomas asociados. Uno de estos era la anhedonia, que coloquialmente se conoce como la pérdida del disfrute o placer. 

Cuando una persona tiene depresión, le cuesta disfrutar las actividades que realiza, incluyendo aquellas que en algún momento le fascinaban. Esto puede involucrar variadas áreas: ocio, sexo,  comida, deportes, trabajo, estudios, etc. Recuerdo que cuando estaba en la universidad un profesor dijo una frase que aún recuerdo: la angustia lo cubre todo. Eso pasa con la depresión; la angustia no permite sentir otra emoción. A veces se dan pequeños espacios donde se presenta otra emoción, pero pasan los minutos y la angustia se vuelve apoderar de la persona.

Podríamos plantear diferentes factores causantes de la anhedonia, como algún déficit hormonal, problemas sociales, eventos traumáticos, pérdidas, lejanía de Dios, y así muchos más. Pero no sé si eso solucione el problema principal que nos convoca. 

jueves, 5 de noviembre de 2020

Para Dios soy suficiente

Foto de Sharon McCutcheon.

En la sociedad en la que vivimos, muchas veces cuesta mantener una autoestima adecuada. Uno prende la televisión, ve mujeres altas, con piel impecable y cuerpos esculturales. Aparecen hombres altos, musculosos y llenos de bienes materiales. Cuesta no seguir el impulso de compararse, y lamentablemente cuando se cae en esta conducta, generalmente salimos perdiendo. En el mundo en que vivimos, donde la apariencia y los bienes parecieran ser lo trascendental, cuesta mantener una buena autoestima y una seguridad en sí mismo(a).

Hablábamos la semana pasada con respecto a la depresión. Uno de los síntomas de esta enfermedad es la sensación de inutilidad, donde la persona siente que no tiene un valor. Sucede algo muy parecido en los trastornos de la conducta alimentaria, como es la anorexia y bulimia nerviosa. En este caso, la persona se relaciona de forma negativa con la comida y con su cuerpo, atravesando períodos donde no consume ningún tipo de alimento o consume en exceso, como es el caso de la bulimia, para posteriormente buscar una forma de eliminar del organismo lo consumido. Detrás de esta conducta, el pensamiento que hay es: no soy suficiente… La frase se puede terminar de varias formas, no soy suficientemente: bella, delgada, popular, genial, etc. Independiente de cómo se culmine la frase, el sentimiento es el mismo. Hay una meta que alcanzar, que es la expectativa de la persona con trastorno alimenticio, la cual haga lo que haga, no logra alcanzar.

jueves, 22 de octubre de 2020

La depresión de Job

Foto de Mwangi Gatheca.
Cuando hablamos sobre depresión, las personas generalmente se imaginan a alguien con bajo ánimo o llorando. Sin embargo, la depresión es algo más complejo que eso. 

La depresión es una enfermedad que está compuesta por varios síntomas. Dentro de estos, se encuentran: ánimo deprimido, disminución de interés por las actividades que antes disfrutaba, fluctuación en el peso y/o apetito, cambio en el sueño (dormir más o menos), pérdida de energía, sentimiento de inutilidad y/o culpa, problemas para concentrarse y deseos de morir. En cada persona, la depresión se presenta de forma distinta; hay algunas personas que presentarán todos los síntomas, mientras que otros sólo una parte de ellos. 

Sería un deleite poder hablar sobre depresión, pero el espacio es limitado, por lo que, hoy sólo abordaremos uno de estos síntomas: ánimo deprimido. 

El ánimo deprimido se puede manifestar de dos formas: poca energía para realizar actividades o llanto constante. Ambas son igual de desgastantes y agotadoras. No sólo se produce un deterioro a nivel emocional, sino también, físico y social, lo cual va generando un círculo vicioso. Por un lado, la persona se deprime y su cuerpo se va deprimiendo con ella, generando que sea más complejo superar el trastorno. Lo cual no quiere decir que sea imposible.

  

jueves, 8 de octubre de 2020

Cristo Freudiano

Foto de Ian
Recuerdo que cuando estaba en enseñanza media (también conocida como educación secundaria), se produjo la típica conversación con mis padres: ¿Qué estudiaría cuando entrara a la universidad? En ese momento, yo tenía muchas opciones en mente, debido a que me gustaba leer novelas y artículos históricos, pero tenía grandes habilidades matemáticas. Dentro de mis posibilidades estaba estudiar Ingeniería en Informática, Pedagogía, Historia y Psicología. Mi padre me pidió que no estudiara lo último. Su gran temor era que me volviera atea. Aquí estoy, siendo psicóloga y la fan n°1 de Dios.

Desde que entré a la universidad mi trabajo ha sido unir mi fe con la ciencia. ¿O debería decir con la psicología? A lo largo de los años, he descubierto que a los creyentes no les cuesta aceptar la idea de un médico cristiano, o cualquier otro profesional de la salud. Incluso hasta los psiquiatras creyentes son más aceptados. Pero cuando hablamos de psicólogos(as), la cosa se pone compleja. La mayor parte de las veces esto sucede por ignorancia; no siempre los creyentes saben qué hacemos los psicólogos. Esta situación se pone aún más interesante cuando uno se da cuenta que no todos los psicólogos son psicoterapeutas. Por si no lo sabía, no todos los psicólogos atienden pacientes. Pero, adentrarnos en esto nos llevaría mucho tiempo, y sería algo innecesario. Lo trascendental es el descubrimiento que hice: A Dios le preocupa mi salud mental, tanto como mi salud física y vida espiritual.