Leyendo
la palabra de Dios me encontré con lo siguiente:
El aceite para las lámparas
»Las lámparas del Lugar Santo, es
decir, las que están en el santuario, frente al cofre del pacto, deberán
mantenerse encendidas noche y día. De esto se encargarán Aarón y sus
descendientes, pero tú deberás ordenarles a los israelitas que traigan
aceite puro de oliva para que las lámparas estén siempre encendidas. Ésta
es una ley que los israelitas deben cumplir siempre.
Éxodo 27:20-21 | Traducción en lenguaje actual (Resaltado propio)
Al leer estas líneas recordé todas las
veces que he leído lámpara en la palabra de Dios, el primer versículo fue:
Lámpara es a mis pies tu palabra,
Y lumbrera a mi camino.
Salmos 119:105 | Reina-Valera
1960
Luego recordé la
historia de las diez vírgenes (te dejo la lectura en las recomendaciones de la
semana, al final de este post) y en lo que les pasó a las insensatas por ser
inconscientes e irresponsables. No quiero ser como ellas.