Mostrando las entradas con la etiqueta Vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Vida. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de noviembre de 2020

Antes del Primer Latido

Foto de John Schnobrich.

La primera vez que escuché los latidos del corazón de mi hija fue muy emocionante, creo que para cualquier madre que anhela tener en sus brazos a su bebé debe ser así. Esto me hizo pensar en el versículo donde Dios hace el llamamiento a Jeremías, que dice:

  
«Antes de formarte en el vientre, ya te había elegido; antes de que nacieras, ya te había apartado; te había nombrado profeta para las naciones».
Jeremías 1:5 | Nueva Versión Internacional
  

Creo firmemente en lo que dice la Biblia, la palabra de Dios, de que Él ya nos tenía en sus pensamientos, ya nos tenía destinados a ser sus hijos.

Nuestra existencia con propósito en las manos de Dios es maravillosa. No somos una mera casualidad o el producto de un condón roto o el olvido de un anticonceptivo. Nuestra existencia tiene un sentido, aunque no fuésemos “planeados” por nuestros padres.

   
Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.
Salmos 139:16 | Reina-Valera 1960
   

jueves, 17 de septiembre de 2020

No Es Cuando Quiero

Foto de Anastasiya Pavlova.
Desde niña creí que me casaría a los 27 años ¿por qué pensaba de esa forma? Porque a la primera boda que asistí fue a la de una prima, ella tenía 27 años.

Recuerdo que en esa época siempre me gustaba alguien, incluso muchachos que no conocía, me gustaban solo porque me parecían lindos. Este hábito me siguió hasta la universidad. Nunca tuve novio (o pololo como decimos en Chile). Me titulé de la universidad, siguieron pasando los años, seguía sola. Pero a medida que pasaban los años y alguien me preguntaba si tenía novio y respondía:

No, no tengo.

—¿Pero cómo? ¿Por qué estás sola?

Ese tipo de situaciones me hacían sentir pésimo. Cuando tenía 29 años, después del fallecimiento de mi madre, tuve una relación de tres meses. A él nunca lo quise, éramos agua y aceite, no teníamos nada en común. Solo inicié esa relación para no estar sola, extrañaba mucho a mi mamá, no quería enfrentar su pérdida. Ha sido una de las cosas más egoístas que he hecho.

Pasé a mi tercera década de vida. Mis treinta comenzaron como pesadilla, porque agregado a la conversación que cité unos párrafos más arriba se sumó la frase:

jueves, 16 de enero de 2020

El diablo es malo, no feo

Foto de Marlon Lara.

Estoy en una casa vieja de Providencia, en la clase de taller de literatura, la profesora, que también es una excelente escritora, daba una explicación sobre "El Viaje del Héroe", una técnica para dar estructura  a una historia.

En su afirmación dijo que el cristianismo era como una ilusión. Decía que era absurdo creer que un ser feo por dentro debe serlo por fuera. Es decir que, según el cristianismo, un ser malo debía tener una apariencia horrible.

Sonreí cuando concluyó su punto. Creo que nunca se imaginará el motivo de mi sonrisa.

Mi maestra de literatura es atea. Por su forma de expresarse deduzco que no ha leído la Biblia, ni tampoco está en sus planes hacerlo.

Cuando sonreí fue porque recordé que la Biblia no dice que la apariencia del diablo sea fea. El relato indica que el diablo era el ángel más hermoso que vivía en el cielo. Fue desterrado después de tratar de hacer un golpe de estado a Dios. En ninguna parte de la Biblia se explica que al diablo lo condenaron a ser feo por siempre, al contrario, en Ezequiel capítulo 28 versículo 17 se puede leer: