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jueves, 2 de septiembre de 2021

La crisis epiléptica del cristiano

Foto de Vladislav Babienko.

Hace algunos días me subí al auto de mi papá y vimos como una persona en el paradero de la micro (bus) caía y empezaba a convulsionar. Salimos corriendo y le brindamos ayuda, hasta que llegó una ambulancia a socorrerlo. La imagen de la persona cayendo no ha podido salir de mi mente. 

Hace algunas semanas en mi trabajo tuve que evaluar a una paciente con epilepsia. Ella estaba postulando a una cirugía cerebral, con el objetivo de reducir las crisis epilépticas. Yo le pregunté por qué quería realizarse esta cirugía. Ella me respondió que era porque le angustiaba la pérdida de control de su cuerpo. Eso me hizo pensar que muchas veces como cristianos perdemos el control de nuestra vida y seguimos como si nada. Realizamos acciones que van en contra de lo que Dios considera correcta, y no nos detenemos a reflexionar, ni menos nos arrepentimos de lo que hemos hecho. 

jueves, 15 de octubre de 2020

La Deus Ex Machina No Es Su Estilo

Foto de Malcolm Lightbody.

Mi madre era aficionada a la lectura, recuerdo que leía la revista Vanidades, con el tiempo la cambió por Selecciones del Reader's Digest y por libros cristianos. Así que inicié mis lecturas con lo que ella leía. A través de Vanidades conocí a Lady Di, en la columna de modas donde mostraban sus hermosos trajes con sombrero.

Rememoré todo lo anterior ya que esta semana vi un documental de la vida de Lady Di en Netflix, donde ella declaraba (parafraseo): “estaba temblando por dentro ¿Por qué yo?” refiriéndose a todas sus obligaciones como Princesa de Gales en la época en que estaba recién casada con el Príncipe Carlos.

¿Cuántas veces nos hemos hecho ese mismo cuestionamiento? Si me preguntas, me la he hecho en varias áreas de mi vida: trabajo, familiar, amistades. Cuestionándome "¿por qué yo?"

En el documental narraban cuando el Príncipe Carlos le preguntó a Lady Di si quería casarse con él, al responderle ella rio y le dijo “Sí”, inmediatamente el príncipe le dijo “¿te das cuentas de que si aceptas serás reina?”. A lo que voy mencionando esto es que ella dijo , fue su decisión.

jueves, 17 de septiembre de 2020

No Es Cuando Quiero

Foto de Anastasiya Pavlova.
Desde niña creí que me casaría a los 27 años ¿por qué pensaba de esa forma? Porque a la primera boda que asistí fue a la de una prima, ella tenía 27 años.

Recuerdo que en esa época siempre me gustaba alguien, incluso muchachos que no conocía, me gustaban solo porque me parecían lindos. Este hábito me siguió hasta la universidad. Nunca tuve novio (o pololo como decimos en Chile). Me titulé de la universidad, siguieron pasando los años, seguía sola. Pero a medida que pasaban los años y alguien me preguntaba si tenía novio y respondía:

No, no tengo.

—¿Pero cómo? ¿Por qué estás sola?

Ese tipo de situaciones me hacían sentir pésimo. Cuando tenía 29 años, después del fallecimiento de mi madre, tuve una relación de tres meses. A él nunca lo quise, éramos agua y aceite, no teníamos nada en común. Solo inicié esa relación para no estar sola, extrañaba mucho a mi mamá, no quería enfrentar su pérdida. Ha sido una de las cosas más egoístas que he hecho.

Pasé a mi tercera década de vida. Mis treinta comenzaron como pesadilla, porque agregado a la conversación que cité unos párrafos más arriba se sumó la frase:

jueves, 10 de septiembre de 2020

Manos Tatuadas

Foto de Kristaps Ungurs.

El otro día comencé a pedirle a Dios por este post. Generalmente en las mañanas viene la respuesta de diferentes formas, esta vez había en mi mente una alabanza que escuchaba cuando tenía 20 o más años del grupo 3x1, que dice así: “Tu nombre está escrito en la palma de la mano del Señor…” (te dejo el link para que la escuches en las recomendaciones de esta semana). Luego busqué versículos que hablaran sobre esto, y me encontré con el libro de Isaías:

  
Grabada te llevo en las palmas de mis manos; tus muros siempre los tengo presentes.
Isaías 49:16 | Nueva Versión Internacional
  

“Grabada” pensé ¿Qué te grabas en la piel? Tatuajes, fue lo que vino a mi mente y al mismo tiempo recordé que nunca me escribo cosas en las manos para no olvidarlas. Una vez lo hice cuando niña por recomendación de una compañera de curso en la escuela. No podía dejar de ver mi mano. Sentí que esas líneas habían pasado a ser parte de mí. A cada momento miraba mi mano y lo escrito en ella con un lápiz de color azul. Metía mis manos en los bolsillos para no tener que mirarlas, pero pensaba en lo que había escrito, ahí siempre presente. Creo que por eso nunca me he hecho un tatuaje, porque no se borran. Incluso si te sometes a sesiones con láser para borrar algún tatuaje no es garantía de que este se borre por completo.

jueves, 27 de agosto de 2020

Low Battery

Foto de SCREEN POST
No he escrito mucho cobre mi embarazo. Sí, estoy embarazada de seis meses y medio. Es mi primer bebé, será una niña a la que amo mucho, ya que se la pedí a Dios y Él me respondió.

Este proceso del embarazo fue buenísimo los seis primeros meses. Todo lo que dijeron que me pasaría en un principio me comenzó a pasar ahora: nauseas, malestares en general, alergias, etc. Todo ahora después de cumplir los seis meses. Lo que más me ha costado asumir es el cansancio. Hago cualquier cosa y me agoto mucho, hasta en las mañanas me siento cansada.

En mi devocional, no fue la excepción, estaba leyendo y me sentía cansada. Dios intervino en esa lectura, le dio fuerzas a mi espíritu.

Hoy al iniciar el día estuve solo un rato en el patio de mi casa, limpiando y jardineando un poco. Me agoté y me senté para descansar un rato, el que transformó en una hora, porque me quedé dormida en el sofá.
  
Podrán desfallecer mi cuerpo y mi espíritu, pero Dios fortalece mi corazón; él es mi herencia eterna.
Salmos 73:26 | NVI

Sin Identidad, Sin Propósito

Foto de Mike Clark.
La temida hoja en blanco, eso lo comentan cuando comienzas a aprender herramientas para convertirte en escritor, a sumergirte en la literatura.

Muchas veces me sentí como una hoja en blanco. En esos momentos no sabía que Dios ya tenía un propósito conmigo, que ya era su escogida desde antes de la creación del mundo. Que para Él son amada, valiosa y competente.

Esas veces en que me sentí como una hoja en blanco, fue porque permití que otras personas “decidieran” mi valor ¿te has sentido así?

Dios es creador. Él es quien nos diseña desde un principio, por eso tenemos un propósito.

Hace años comencé hacer clases de teoría musical en la iglesia en que me congrego, ya que sé algo de teoría y flauta traversa. La música es hermosa, pero en esa oportunidad aprendí que algo me guste a mí no es equivalente a lo que Dios quiere que haga. Estas clases no eran el propósito de Dios en mí. Recuerdo que en esas clases logré conexión con uno de los asistentes. Me acerqué a él a explicarle, y eso es lo que Dios quería de mí, que le hablara con ese adolescente.

  

jueves, 16 de julio de 2020

Cópiale a mi mamá

Foto de Liana Mikah

Este texto era un borrador, que se llamaba “Dios no te restringe”, pero hoy lo modifiqué totalmente, para referirme a lo mismo y algo más.

Lo anterior fue debido a que un amigo en la fe de Cristo, Felipe, hizo una publicación en las historias de Instagram. Era un vídeo que trata un tema que se trató estos últimos dos días en las noticias y matinales chilenos (te dejo el link en las recomendaciones). Lo tratado en esta historia me hizo demasiado sentido y eso motivó a la modificación de este post.

Crecí en la iglesia. Muchas veces no entendí por qué algunos adultos, en algunos casos en su mayoría, criticaban a los jóvenes.

Mi hermana es mayor que yo, así que ella participaba con los jóvenes mientras yo estaba con los niños. Me caían bien los mayores que yo, los del grupo de jóvenes. Siempre eran simpáticos, había unos que sabían mucho de la palabra de Dios, otros iban obligados porque su mamá los chantajeaba, otros simplemente se congregaban porque su familia lo hacía.

jueves, 11 de junio de 2020

Silencio Inquietante

Foto de Hamid Khaleghi 
Despiertas en la noche, ningún sonido alrededor ¿le llamas a eso paz?

Despiertas, sin una pizca de sueño. Intentas cobijarte para seguir durmiendo, pero el silencio no te deja. Abres los ojos y tratas de escuchar si puedes percibir el ladrido de un perro, pero nada.

Vuelves a dar vueltas en la cama. Después de un rato recién te acuerdas de Dios.

¿Qué pasa? Algo debe pasar, el silencio no me deja dormir.

Porque no es paz, es silencio, silencio inquietante, del que te pone los vellos de punta porque se te eriza la piel.

Eso me pasó casi toda la semana. Silencio inquietante. Sin poder dormir por casi tres horas y durante el día dormitar por no haber descansado nada.

Le pregunté al Espíritu Santo por qué orar, traté de hacerlo, no pude. Así que hice una lista mental y empecé a pedir por las personas que se me venían a la cabeza. El silencio no me dejó concentrarme.

En este tiempo de incertidumbre, de caos, de escases ¿tienes un silencio inquietante?

El otro día texteaba con una amiga, me decía que este tiempo le ha servido para buscar a Dios.

Soy una convencida de que este tiempo para todos los cristianos nos ha servido para algo. Para encontrar nuestras falencias en nuestra relación con Dios. Tiempo para hacer un FODA de nuestra vida espiritual.

jueves, 4 de junio de 2020

Estuve, estoy y estaré para ti

Tengo tres hijos hermosos, de veinte, quince y trece años, dos varones y una nena en ese orden respectivamente.
Dios es testigo del amor que siento por ellos. Solo de pensar que algo les pase, se me corta la respiración.
Mi hijo mayor se dice ateo, ya se imaginarán lo que significa para una madre cristiana tal confesión.
Mis hijos menores aceptaron a Cristo hace alrededor de un año, quedaron a punto de bautizarse.
Muchas cosas pasaron en los últimos meses, donde se ha hecho palpable la protección del Padre celestial sin embargo ellos se han distanciado de las cosas del Señor. Debo confesar que muchas veces hice uso de mi autoridad como mamá para obligarlos asistir a la iglesia, a orar conmigo o a estar presentes en una reunión de alabanzas.
Un día leí que “no nos ganamos a las personas desde la imposición sino desde el amor”, entonces empecé a cuestionarme y a sentirme responsable del distanciamiento de mis hijos para con Dios. Le pedí perdón a Dios si acaso era mi culpa y le pedí sabiduría y guía al Espíritu Santo para ser lámpara en sus vidas.
Había optado por no hablarles de la palabra, pero abunda en mi corazón y es lo que sale de mi boca, al punto que ellos se quejan de eso, me dicen: “¿no puedes hablar algo que no digas la biblia dice?”.
Vino a mi mente el versículo de Proverbios 22:6 Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.”. Por lo que decidí volver a reunirme con ellos cada día para compartir un versículo y meditar en él, además aprovecho cada evento de la vida cotidiana para enlazarlo con la escritura, porque la palabra no regresa vacía.
Hace un par de días mi hija se me acercó para contarme algunas cosas y la escuchaba atentamente. Disfruto oírla, al terminar su relato, le comenté mi punto de vista al respecto. No desaproveché el momento para hablarle de Dios y animarla a que, cultive una vida de oración, diciéndole: “Habla a diario con Dios así como hablas conmigo”. Se me quebró la voz porque la verdad es que ella casi no conversa conmigo. Vio mi reacción y de inmediato cambié mi sugerencia diciéndole: “Corrijo, habla con Dios del mismo modo que me gustaría que conmigo. Yo siempre estuve, estoy y estaré para ti, al igual que Dios.

jueves, 28 de mayo de 2020

El Camino Fácil

Foto de David Monje
No es fácil obedecer siempre a Dios, sobre todo cuando nos pide hacer cosas que no nos gustan o sabemos que no le gustarán al que las escucha, lee o recibe.



Siempre he estado feliz del lugar donde Dios nos dio para vivir, un lugar tranquilo a los pies de un cerro. Bajo el mismo cerro, hoy a las tres de la tarde me asustó un fuerte sonido. Vi con decepción y algo de miedo que eran fuegos artificiales. Acá en Chile, se lanzan estos fuegos artificiales para avisar que llegó “la merca” como se dice en las poblaciones, es decir, “llegó droga, venga a comprar”.


Los noticieros invaden con los peores recuentos a nivel económico. El 15% de los infectados por covid-19 sale de sus domicilios a trabajar, porque si no, no come. Hoy vi que, en la comuna de Puente Alto, en el centro del país, había vecinos quejándose de los disparos, robos, y mala vida dentro de su condominio, condenaban a las policías por no hacer presencia al llamarles para controlar estas situaciones. Por otro lado, están los Black Friday de las tiendas, ofreciendo sus productos como si nada pasara.

Como es mi costumbre le pregunté a Dios: “¿qué escribo?”, abrí mi Biblia (Traducción al lenguaje actual – TLA), pensando en que la palabra de Dios me hablaría sobre otro tema, y leí el subtítulo en el libro de Isaías “Dios da a cada uno su merecido”.

Cuando comenzó la pandemia, abundaban las profecías, sueños, sobre lo que se venía. 

También recuerdo que una pastora tuvo una revelación de Dios, de la que ya comenzaron a pasar: pastores conectados a respiradores, hambre, saqueos. Por otro lado, una hermosa joven escribió:

 “Vi subir del Mar una criatura blanca parecida a un dragón de mar con 3 cabezas. Su cuerpo tocaba el mar y su cabezas el cielo. La cabeza del medio abrió la boca y el desorden tocó la tierra. Guerra, hambre y caos. Pero me abrazo y me dijo es necesario que esto pase para que se cumpla mi palabra” (SIC).

Esther Barranco, 20 de abril de 2020

jueves, 21 de mayo de 2020

Límite

Foto de Warren Wong
¿Cuánto te conoces a ti mismo? ¿Qué eres capaz de alcanzar? ¿Cuánto puedes soportar?

Tengo un amigo de más de 60 años que vive solo.

Me recomendó la película italiana 18 Regalos (en Netflix, creo que es una pieza hermosa). Me confesó que lloró al verla, él supone que fue porque está solo. Nunca pensé que admitiría que lloró. Al hablar con él es una persona terca, instruida y de conversación fácil. Me gusta mucho conversar con él, siempre tiene tema.

Trato de acompañarlo por mensajes y contándole mi día, qué comí, por ejemplo.

Así como mi amigo mayor, con este encierro, en algunos fluye la soledad. En mi caso, estar con el smartphone más tiempo del debido y procrastinando debido a ello.

La última ve que fui al supermercado, hace dos semanas más o menos, me fijé en el cambio de vestimenta de los compradores. Una manía que tenemos los que escribimos, nos fijamos en cosas que a veces la mayoría no se fija: vestimenta, gestos, respiración, manías. Por ejemplo, yo, al ir al supermercado, me fijo en los compradores y sus compras. Por eso te puedes dar cuenta de muchas cosas e imaginar sus vidas, siempre sirve para crear algún personaje.

jueves, 14 de mayo de 2020

Estereotipo

Foto de Marten Bjork
Recuerdo que cuando ingresé a la escuela conocí el bulling. Siempre era víctima de insultos, bromas y rechazo. No era buena en los deportes, así que siempre vivía la típica escena de película estadounidense en la que eligen al protagonista al último porque nadie lo quiere en su equipo.

Crecí queriendo ser parte del grupo. Ser querida por los demás.

Jamás una nerd con el cabello en los ojos sería aceptada entre las populares. Menos una canuta declarada, a la que trataban de monja porque no tenía novio a los 12 años.

En esa época me sentaba sola y al fondo del salón de clases, en un banco para dos personas. En los recreos (breaks) hablaba con mis amigos de otros cursos, casi nunca con los de mi salón.

En la iglesia me sentía como en una dimensión paralela, tenía amigos y compartía con ellos, sin embargo, la sensación de rechazo me perseguía. La reflejaba en mis inseguridades sobre mi apariencia, creyendo que no era lo suficientemente bonita como para gustarle al chico que me gustaba, ni para ser la mejor amiga de alguna chica, siempre otra lo era.

Siempre algo me apartaba, me sentía diferente.

Me enfurecía que alguien dijera que era amorosa, tierna. Quería ser una mujer segura de sí misma, como en las películas: Una mujer exitosa, con un gran trabajo, vestida a la moda, deportista. Siempre bebiendo mucho café. Llena de reuniones y con un flamante novio que también es exitoso.

jueves, 7 de mayo de 2020

Marca Registrada

Foto de Jiawei Zhao
Tengo una hermana mayor que siempre me cuida y regala cosas lindas.

Cuando las dos vivíamos en casa de nuestros padres, ella fue la que primero trabajó. Después de unos meses, me regaló mi primer perfume. Recuerdo que era una edición limitada de Óscar de la Renta. En la base del envoltorio había un sello holográfico, ese era el sello de autenticidad del perfume.

Todas las marcas registran sus productos para protegerlos legalmente.

Cuando vez un isotipo o logotipo, identificas de inmediato de qué producto estás viendo ¿quién al ver una manzana con una mordida no sabe a qué se refiere? Deben existir personas que no, pero en su gran mayoría sabemos que estamos viendo el isotipo de Apple. O cuando alguien lleva un café y en el vaso hay una sirena que te observa, sin dudar pensamos en Starbucks. No hay miedo a equivocarnos.

Si aceptaste a Jesús como tu Salvador, en ese momento fuiste sellado con el Espíritu Santo. Ahora eres Hijo de Dios.

jueves, 30 de abril de 2020

Closed

Foto de Logan Weaver
Cada jueves, al dar click en publicar la nueva entrada, la primera pregunta que hago a Dios "¿y para el próximo jueves qué hay que escribir?"

En mi intención de llevar bien la cuenta de Instagram del blog, comencé a buscar imágenes para diseñar. Generalmente veo flores debido al nombre del blog “Fragante Perfume”. Pero esta semana fue diferente. Fui a la página principal del sitio, a ver que me mostraba. Vi rostros hermosos, tazas de café que te abrigan de solo verlas, bicicletas, cielos hermosos cubriendo un paisaje sacado de la creatividad de Dios. Avancé, de repente vi una puerta con un letrero que indicaba “Closed”. Mi cabeza asoció la palabra “Cerrado” con lo que hay en las últimas entradas del blog: Lanzarse en los brazos de Dios confiando, tomar la decisión de seguir a Cristo en crisis, reflejar nuestra identidad en Jesús, sacar la suciedad de nuestros corazones. Eso me hizo comprender que hay algún lector de este blog que está indeciso. Aún no toma la iniciativa de aceptar a Jesucristo como su salvador.

¿Qué te detiene?

jueves, 23 de abril de 2020

Suciedad

Foto de Karim MANJRA.

Esta semana tuve que ir hacer las compras del mes para abastecer mi hogar.

Me levanté temprano para estar en el supermercado a la hora que apertura. Me puse lentes, mascarilla y guantes para protegerme del contagio del coronavirus.

De regreso a mi casa me quité los guantes. Los miré y estaban sucios.

Luego hice un agua jabonosa con cloro y detergente para desinfectar los envases de las cosas que había comprado. A medida que iba limpiando los envases el agua se volvía cada vez más oscura. Pensé en que cada vez que iba al supermercado, antes de la pandemia, no limpiaba los envases, solo lavaba mis manos. Me libraba solo de la suciedad que venía en mis manos, pero las cosas que traje seguían sucias.

jueves, 16 de abril de 2020

Reflejo

Foto de Jorge Saavedra.

"No puedes hacer nada para que Dios te ame más, ni tampoco puedes hacer algo para que Dios te ame menos".

El poder de Dios es maravilloso, porque Él es amor. Así es, y aquí viene otra frase que también la he escuchado muchas veces:

"No es que Dios tenga amor, sino que Dios ES amor".

La semana pasada escribí que yo no daría mi vida por nadie. Esta vez agrego: si tuviera un hijo, tampoco lo entregaría para morir por los demás.

Tal vez, creas que no mereces el amor de Dios o de alguna persona.

Tal vez pienses así, como lo hacía yo antes de entender que el amor de Dios es incondicional.

¿Demasiado bueno para ser verdad? Sí, es demasiado bueno y es verdad.

Jesús le contestó: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí.

Juan 14:6 | Nueva Traducción Viviente (NTV)

jueves, 2 de abril de 2020

Kiki 危機

Foto de Chastagner Thierry.

Peñalolén, Santiago de Chile, Ceremonia de Clausura de Curso de Preparación y Evaluación Social de Proyectos, viernes 17 de diciembre de 2010

Mi profesor da un discurso de despedida. Tiene en sus manos dos hojas de papel escritas con kanjis. Muestra las páginas juntas explicando que está en japonés, luego dice:

—Aquí dice crisis, si se fijan son solo dos caracteres. Pero si los separo, cada uno significa algo diferente. El primero 危 significa peligro y el segundo oportunidad.

El profesor continúa su charla explicando que los japoneses siempre intentan buscar formas de nuevas de salir triunfantes ante situaciones dificultosas, poniendo como ejemplo su resurgimiento post guerra.

—Estimados, aunque les toque vivir una gran crisis recuerden —prosiguió el maestro dirigiéndose a nosotros, sus alumnoscuando estén en una crisis respiren con calma, porque al calmarse verán la oportunidad.

jueves, 20 de febrero de 2020

Cierra los oídos

Foto de Jonathan J. Castellon.

Cuando ingresé a la universidad tenía 20 años. Era tímida, callada, insegura. Dudosa de mis capacidades. Trabajaba de día y estudiaba en jornada vespertina. No tenía mucho tiempo para estudiar.

Toda esa mezcla no dio muy buenos resultados, ya que eso me hacía influenciable para tener aceptación de los demás.

Cuando hay alguien inseguro, siempre hay alguien dispuesto a dar un mal consejo. Lo sé.

Uno de mis recuerdos de ese año es que me dieron un trabajo de investigación sobre la teoría del color.

Comencé a realizar mi trabajo, así que busqué en la página de El Rincón del Vago, un sitio recomendado por mis compañeros de estudios. 

Gracias a mis estudios de enseñanza media (secundaria en otros países), sabía que existía la teoría aditiva y otra sustractiva del color. Como siempre les abría la puerta ancha a mis inseguridades, no confié en la habilidades y conocimientos que Dios puso en mí. Me traicioné y usé partes del trabajo que un estudiante de España había subido a la página, en donde explicaba la teoría del color que tenía Leonardo da Vinci.

jueves, 9 de enero de 2020

Adicción

Foto de Jaroslav Devia.

AÑO 2018 - MI DIARIO

“Tengo el mismo problema que antes: ¿Por qué no estoy bien?

Mi mente me juega en contra. Tengo demasiadas cosas en la cabeza, pensamientos negativos en extremo:

No puedo hacer nada.

No puedo lograr mis sueños.

No puedo tener cosas materiales que quiero.

Me cuestiono cada vez que me dicen que tengo valor. Cuando me dicen que soy importante no lo creo ¿Por qué soy valiosa? A pesar de que estoy leyendo un libro cristiano para aprender a valorarme, no lo hago.

También pienso que no aporto nada en la sociedad, no soy un buen elemento en la iglesia, no soy importante para ninguna de las personas que me rodean.”


jueves, 2 de enero de 2020

A mi ritmo

Foto de Aditya Ali.

Hoy desperté mal, con tanto sueño que mientras me duchaba me puse a llorar, no quería ir a trabajar por el cansancio.

Estos últimos días he estado despertando a las dos de la mañana sin poder volver a dormirme. Mi mejor opción es ponerme a orar, pero no lo logro, no puedo concentrarme. A veces pienso que el final de año hizo que se me acumulara el cansancio. Tomé una semana de vacaciones en noviembre, aunque no las disfruté mucho por la situación vivida en mi país por el estallido social.

He estado con dolores cervicales. He estado odiando mi cuerpo frente al espejo. He estado detestando el desorden que tengo en mi casa. He estado evitando cocinar. He estado evitando muchas cosas. Realmente me siento desconectada de todo. Pero lo que más me duele es estar desconectada de Dios.

 ¿Por qué, oh SEÑOR, te mantienes alejado, y te escondes en tiempos de tribulación?
Salmo 10:1 | La Biblia de las Américas