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| Foto de Nathan Dumlao. |
El otro día estaba viendo Gambito de Dama, una serie de Netflix, y apareció una frase que me dejó pensando mucho. La frase decía "después de que el dolor te deprima, la oración y la fe te elevarán".
Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá
Marcos 11:24| Reina Valera 1960
Cuando escuché esta frase, me quedé pensando en que la oración y la fe trabajan de forma unida. Se necesitan mutuamente. Si uno clama a Dios, con el objetivo de solicitar algo, debe tener fe en que Dios lo va a hacer, sino ¿Para qué pedirlo?
Muchas veces sucede que oramos y pedimos algo a Dios, mientras que, al mismo tiempo, estamos poniendo nuestra fe en otras cosas y/o personas. Por ejemplo, oramos a Dios porque estamos atravesando un problema económico, y a la par estamos averiguando en bancos, créditos a los cuales podemos acceder para solucionar el problema. ¿Dónde está nuestra fe en ese momento? ¿Dónde está nuestra fe cuando clamamos a Dios, mientras consultamos el horóscopo o el tarot? ¿Estamos confiando en Dios verdaderamente?
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe
Gálatas 5:22| Reina Valera 1960
Gálatas 5:22| Reina Valera 1960

