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jueves, 3 de diciembre de 2020

Siempre Hay Una Salida

Foto de Jose López Franco.

El suicidio se refiere al acto de matarse, de forma deliberada, en pleno conocimiento y expectativa de su resultado final. En este sentido, existen varios conceptos asociados al suicidio, los cuales, generalmente se dan de forma previa al suicido consumado. Dentro de estos, se encuentra la ideación suicida (pensar o desear atentar contra la propia vida), planificación suicida (plan que se realiza para suicidarse, el cual puede incluir método, hora, lugar) e intento suicida (se intentó el suicidio, pero no se consumó).
 

Generalmente se cree que existe una situación que lleva a la persona al suicidio, como si tuviera una causa específica, no obstante, la realidad es que el suicidio debe ser analizado desde una perspectiva multifactorial. Por ejemplo, una persona que ha perdido a su padre puede llegar a atentar contra su vida, mientras que otra al atravesar esta situación no va a contemplar este accionar como una posibilidad. En este sentido, existen muchos factores que influyen en el desenlace de un suicidio. A pesar de la heterogeneidad que se produce en las personas con crisis suicidas, existe algo que los une: la desesperanza.

jueves, 19 de noviembre de 2020

La Angustia Lo Cubre Todo

Foto de Kyle Cleveland.

Cuando comencé esta sección, partí abordando el tema de la depresión. En ese momento, expliqué que esta enfermedad era más que no tener ánimo o sentir pena; implicaba una serie de síntomas asociados. Uno de estos era la anhedonia, que coloquialmente se conoce como la pérdida del disfrute o placer. 

Cuando una persona tiene depresión, le cuesta disfrutar las actividades que realiza, incluyendo aquellas que en algún momento le fascinaban. Esto puede involucrar variadas áreas: ocio, sexo,  comida, deportes, trabajo, estudios, etc. Recuerdo que cuando estaba en la universidad un profesor dijo una frase que aún recuerdo: la angustia lo cubre todo. Eso pasa con la depresión; la angustia no permite sentir otra emoción. A veces se dan pequeños espacios donde se presenta otra emoción, pero pasan los minutos y la angustia se vuelve apoderar de la persona.

Podríamos plantear diferentes factores causantes de la anhedonia, como algún déficit hormonal, problemas sociales, eventos traumáticos, pérdidas, lejanía de Dios, y así muchos más. Pero no sé si eso solucione el problema principal que nos convoca. 

jueves, 22 de octubre de 2020

La depresión de Job

Foto de Mwangi Gatheca.
Cuando hablamos sobre depresión, las personas generalmente se imaginan a alguien con bajo ánimo o llorando. Sin embargo, la depresión es algo más complejo que eso. 

La depresión es una enfermedad que está compuesta por varios síntomas. Dentro de estos, se encuentran: ánimo deprimido, disminución de interés por las actividades que antes disfrutaba, fluctuación en el peso y/o apetito, cambio en el sueño (dormir más o menos), pérdida de energía, sentimiento de inutilidad y/o culpa, problemas para concentrarse y deseos de morir. En cada persona, la depresión se presenta de forma distinta; hay algunas personas que presentarán todos los síntomas, mientras que otros sólo una parte de ellos. 

Sería un deleite poder hablar sobre depresión, pero el espacio es limitado, por lo que, hoy sólo abordaremos uno de estos síntomas: ánimo deprimido. 

El ánimo deprimido se puede manifestar de dos formas: poca energía para realizar actividades o llanto constante. Ambas son igual de desgastantes y agotadoras. No sólo se produce un deterioro a nivel emocional, sino también, físico y social, lo cual va generando un círculo vicioso. Por un lado, la persona se deprime y su cuerpo se va deprimiendo con ella, generando que sea más complejo superar el trastorno. Lo cual no quiere decir que sea imposible.