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jueves, 26 de noviembre de 2020

En búsqueda de la lectura perdida

Foto de Bethany Laird.

En una de las historias de Instagram escribí lo siguiente en letras grandes “Inicia tu semana con éxito de la mano de Dios” muchos respondieron “Amén”, reaccionaron con aplausos y escribieron “Gracias, tú también”, pero en la misma historia escribí en letras pequeñas “Ora y haz tu devocional” eso la mayoría no lo leyó. Era lo esencial para obtener el éxito de la mano de Dios.

Hace un par de años la orden de Dios para mí fue:

¾Escribe.

Por ende, lo que escribo debe ser leído por alguien. A veces es duro. Leer es una de las cosas menos populares, por tanto el contenido íntegro no llega a muchos. Tampoco ayuda mucho conseguir lectores en una red social como Instagram, donde lo más que se ve son las historias en donde los videos son los líderes. Lo único que me incentiva es saber que obedezco a Dios y aunque sean muy pocos los lectores, se siembra la palabra.

Si hay algo que he aprendido con este blog y en mi vida es, que la mayor parte de la gente no lee, hay otro grupo que lee poco, solo lo que le llama la atención. Otros, que es la minoría, leen de todo, aunque le parezcan horribles algunos de los textos, pero lo hacen para tener un criterio formado, una opinión con base y fundamento firme. ¿Qué podemos deducir de esto? Si a la mayoría no le gusta leer ¿leerán la Biblia? Es un texto que en algunos de sus libros hay que tener criterio formado, como Eclesiastés. Libros difíciles de entender, tanto, que ni siquiera los teólogos se han puesto de acuerdo, como lo es Apocalipsis.

jueves, 23 de julio de 2020

Caminando solo

Foto de Filip Mroz
Recuerdo esos días, cuando niña, en que se cortaba la luz.

Mi mamá siempre nos reunía a mi hermana y a mí. Éramos pequeñas. En invierno nos apiñaba frente la estufa. Cada una en la suyo o tomando once en la mesa de centro del living (de la sala) cuando estaba toda la familia. Eran momentos felices para compartir.

Había algo de lo que no me daba cuenta cuando niña. Mi mamá siempre sabía donde estábamos con mi hermana. Aunque no nos estuviera mirando directamente, sabía donde llamarnos para que fuéramos a su encuentro y hacer algún encargo.

Esto me hace recordar una historia en la Biblia, unos padres que perdieron a su hijo y no sabían en dónde estaba. Estos padres eran María y José. Ellos se confiaron. Creyeron que Jesús iba en la caravana viajando con ellos de regreso después de pasar la Pascua en Jerusalén. A un día de camino comenzaron a buscarle entre los conocidos.

En ocasiones creemos que “vamos como avión” como dice el dicho, vamos bien caminando a paso firme, pero pasan los días y nos damos cuenta de que no es así, dejamos al Señor tomando el camino que nos parece correcto, alejándonos de Él.

jueves, 21 de mayo de 2020

Límite

Foto de Warren Wong
¿Cuánto te conoces a ti mismo? ¿Qué eres capaz de alcanzar? ¿Cuánto puedes soportar?

Tengo un amigo de más de 60 años que vive solo.

Me recomendó la película italiana 18 Regalos (en Netflix, creo que es una pieza hermosa). Me confesó que lloró al verla, él supone que fue porque está solo. Nunca pensé que admitiría que lloró. Al hablar con él es una persona terca, instruida y de conversación fácil. Me gusta mucho conversar con él, siempre tiene tema.

Trato de acompañarlo por mensajes y contándole mi día, qué comí, por ejemplo.

Así como mi amigo mayor, con este encierro, en algunos fluye la soledad. En mi caso, estar con el smartphone más tiempo del debido y procrastinando debido a ello.

La última ve que fui al supermercado, hace dos semanas más o menos, me fijé en el cambio de vestimenta de los compradores. Una manía que tenemos los que escribimos, nos fijamos en cosas que a veces la mayoría no se fija: vestimenta, gestos, respiración, manías. Por ejemplo, yo, al ir al supermercado, me fijo en los compradores y sus compras. Por eso te puedes dar cuenta de muchas cosas e imaginar sus vidas, siempre sirve para crear algún personaje.

jueves, 7 de mayo de 2020

Marca Registrada

Foto de Jiawei Zhao
Tengo una hermana mayor que siempre me cuida y regala cosas lindas.

Cuando las dos vivíamos en casa de nuestros padres, ella fue la que primero trabajó. Después de unos meses, me regaló mi primer perfume. Recuerdo que era una edición limitada de Óscar de la Renta. En la base del envoltorio había un sello holográfico, ese era el sello de autenticidad del perfume.

Todas las marcas registran sus productos para protegerlos legalmente.

Cuando vez un isotipo o logotipo, identificas de inmediato de qué producto estás viendo ¿quién al ver una manzana con una mordida no sabe a qué se refiere? Deben existir personas que no, pero en su gran mayoría sabemos que estamos viendo el isotipo de Apple. O cuando alguien lleva un café y en el vaso hay una sirena que te observa, sin dudar pensamos en Starbucks. No hay miedo a equivocarnos.

Si aceptaste a Jesús como tu Salvador, en ese momento fuiste sellado con el Espíritu Santo. Ahora eres Hijo de Dios.

jueves, 30 de abril de 2020

Closed

Foto de Logan Weaver
Cada jueves, al dar click en publicar la nueva entrada, la primera pregunta que hago a Dios "¿y para el próximo jueves qué hay que escribir?"

En mi intención de llevar bien la cuenta de Instagram del blog, comencé a buscar imágenes para diseñar. Generalmente veo flores debido al nombre del blog “Fragante Perfume”. Pero esta semana fue diferente. Fui a la página principal del sitio, a ver que me mostraba. Vi rostros hermosos, tazas de café que te abrigan de solo verlas, bicicletas, cielos hermosos cubriendo un paisaje sacado de la creatividad de Dios. Avancé, de repente vi una puerta con un letrero que indicaba “Closed”. Mi cabeza asoció la palabra “Cerrado” con lo que hay en las últimas entradas del blog: Lanzarse en los brazos de Dios confiando, tomar la decisión de seguir a Cristo en crisis, reflejar nuestra identidad en Jesús, sacar la suciedad de nuestros corazones. Eso me hizo comprender que hay algún lector de este blog que está indeciso. Aún no toma la iniciativa de aceptar a Jesucristo como su salvador.

¿Qué te detiene?

jueves, 9 de abril de 2020

No fue el conejo

Foto de Waranya Mooldee.

Crecí sin saber la historia del conejo de Pascua.

Pertenezco a una familia cristiana, evangélica o canutos como nos dicen en Chile.

Para Semana Santa tenía diversos panoramas. Por tres o cuatro años seguidos, con mi hermana mayor nos preparábamos el Viernes Santo ya que por televisión abierta transmiten la película Jesús de Nazareth, dura más de seis horas; así que buscábamos: cojines, mantas y cosas para comer. Nos instalábamos en el living (sala) de la casa y llorábamos en las escenas de la Pasión de Cristo. Sábado y domingo generalmente había actividades en la iglesia. Al terminar la semana la predicación era explicar por qué Jesús murió en la cruz. Siempre derramaba lágrimas (aún lo hago) al imaginar el sufrimiento que debió pasar.


Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.
Isaías 53:5 | NVI