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jueves, 28 de octubre de 2021

¿Cuánto me queda?

Foto de Hans Eiskonen.

El Tiempo me miró a los ojos sin decime nada. Comprendí su visita. Hice un análisis rápido, ya no me quedaba mucho con él.

-Betsy de Aravena

Durante estos días el tiempo me ha buscado por diferentes medios. En realidad, Dios me ha querido hablar de él.

Si hago un promedio de los años que han vivido mis familiares, he vivido el 57,7% de mi vida. Al ver ese número comencé analizar en qué situación estoy hoy. Mi hija apenas tiene 9 meses, cuando ella cumpla un año debo volver a trabajar, ya estudié lo principal: tengo una carrera y un diplomado; debo ser mejor dueña de casa y soy feliz con mi esposo. Sin embargo, en ese análisis fugaz me di cuenta de lo fundamental ¿y mi propósito?

Actualmente mi propósito es criar a mi hija, pero ¿Qué hay de los demás años que me quedan?

Hay una frase que siempre escucho “Yo no le hago mal a nadie”, pero hay algo que me molesta de esa afirmación ¿acaso le hace el bien a alguien?

Por eso volví a pensar en mi propósito, Dios ya me lo mostró, pero a pesar de eso, me falta para poder cumplirlo, en tiempo y preparación. Este tiempo que me queda debo utilizarlo bien.

jueves, 26 de noviembre de 2020

En búsqueda de la lectura perdida

Foto de Bethany Laird.

En una de las historias de Instagram escribí lo siguiente en letras grandes “Inicia tu semana con éxito de la mano de Dios” muchos respondieron “Amén”, reaccionaron con aplausos y escribieron “Gracias, tú también”, pero en la misma historia escribí en letras pequeñas “Ora y haz tu devocional” eso la mayoría no lo leyó. Era lo esencial para obtener el éxito de la mano de Dios.

Hace un par de años la orden de Dios para mí fue:

¾Escribe.

Por ende, lo que escribo debe ser leído por alguien. A veces es duro. Leer es una de las cosas menos populares, por tanto el contenido íntegro no llega a muchos. Tampoco ayuda mucho conseguir lectores en una red social como Instagram, donde lo más que se ve son las historias en donde los videos son los líderes. Lo único que me incentiva es saber que obedezco a Dios y aunque sean muy pocos los lectores, se siembra la palabra.

Si hay algo que he aprendido con este blog y en mi vida es, que la mayor parte de la gente no lee, hay otro grupo que lee poco, solo lo que le llama la atención. Otros, que es la minoría, leen de todo, aunque le parezcan horribles algunos de los textos, pero lo hacen para tener un criterio formado, una opinión con base y fundamento firme. ¿Qué podemos deducir de esto? Si a la mayoría no le gusta leer ¿leerán la Biblia? Es un texto que en algunos de sus libros hay que tener criterio formado, como Eclesiastés. Libros difíciles de entender, tanto, que ni siquiera los teólogos se han puesto de acuerdo, como lo es Apocalipsis.