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jueves, 5 de noviembre de 2020

Para Dios soy suficiente

Foto de Sharon McCutcheon.

En la sociedad en la que vivimos, muchas veces cuesta mantener una autoestima adecuada. Uno prende la televisión, ve mujeres altas, con piel impecable y cuerpos esculturales. Aparecen hombres altos, musculosos y llenos de bienes materiales. Cuesta no seguir el impulso de compararse, y lamentablemente cuando se cae en esta conducta, generalmente salimos perdiendo. En el mundo en que vivimos, donde la apariencia y los bienes parecieran ser lo trascendental, cuesta mantener una buena autoestima y una seguridad en sí mismo(a).

Hablábamos la semana pasada con respecto a la depresión. Uno de los síntomas de esta enfermedad es la sensación de inutilidad, donde la persona siente que no tiene un valor. Sucede algo muy parecido en los trastornos de la conducta alimentaria, como es la anorexia y bulimia nerviosa. En este caso, la persona se relaciona de forma negativa con la comida y con su cuerpo, atravesando períodos donde no consume ningún tipo de alimento o consume en exceso, como es el caso de la bulimia, para posteriormente buscar una forma de eliminar del organismo lo consumido. Detrás de esta conducta, el pensamiento que hay es: no soy suficiente… La frase se puede terminar de varias formas, no soy suficientemente: bella, delgada, popular, genial, etc. Independiente de cómo se culmine la frase, el sentimiento es el mismo. Hay una meta que alcanzar, que es la expectativa de la persona con trastorno alimenticio, la cual haga lo que haga, no logra alcanzar.

jueves, 10 de septiembre de 2020

Manos Tatuadas

Foto de Kristaps Ungurs.

El otro día comencé a pedirle a Dios por este post. Generalmente en las mañanas viene la respuesta de diferentes formas, esta vez había en mi mente una alabanza que escuchaba cuando tenía 20 o más años del grupo 3x1, que dice así: “Tu nombre está escrito en la palma de la mano del Señor…” (te dejo el link para que la escuches en las recomendaciones de esta semana). Luego busqué versículos que hablaran sobre esto, y me encontré con el libro de Isaías:

  
Grabada te llevo en las palmas de mis manos; tus muros siempre los tengo presentes.
Isaías 49:16 | Nueva Versión Internacional
  

“Grabada” pensé ¿Qué te grabas en la piel? Tatuajes, fue lo que vino a mi mente y al mismo tiempo recordé que nunca me escribo cosas en las manos para no olvidarlas. Una vez lo hice cuando niña por recomendación de una compañera de curso en la escuela. No podía dejar de ver mi mano. Sentí que esas líneas habían pasado a ser parte de mí. A cada momento miraba mi mano y lo escrito en ella con un lápiz de color azul. Metía mis manos en los bolsillos para no tener que mirarlas, pero pensaba en lo que había escrito, ahí siempre presente. Creo que por eso nunca me he hecho un tatuaje, porque no se borran. Incluso si te sometes a sesiones con láser para borrar algún tatuaje no es garantía de que este se borre por completo.

jueves, 27 de agosto de 2020

Sin Identidad, Sin Propósito

Foto de Mike Clark.
La temida hoja en blanco, eso lo comentan cuando comienzas a aprender herramientas para convertirte en escritor, a sumergirte en la literatura.

Muchas veces me sentí como una hoja en blanco. En esos momentos no sabía que Dios ya tenía un propósito conmigo, que ya era su escogida desde antes de la creación del mundo. Que para Él son amada, valiosa y competente.

Esas veces en que me sentí como una hoja en blanco, fue porque permití que otras personas “decidieran” mi valor ¿te has sentido así?

Dios es creador. Él es quien nos diseña desde un principio, por eso tenemos un propósito.

Hace años comencé hacer clases de teoría musical en la iglesia en que me congrego, ya que sé algo de teoría y flauta traversa. La música es hermosa, pero en esa oportunidad aprendí que algo me guste a mí no es equivalente a lo que Dios quiere que haga. Estas clases no eran el propósito de Dios en mí. Recuerdo que en esas clases logré conexión con uno de los asistentes. Me acerqué a él a explicarle, y eso es lo que Dios quería de mí, que le hablara con ese adolescente.

  

jueves, 13 de agosto de 2020

Influencer

Foto de Laura Chouette

El año 
pasado, buscando un panorama para pasar en familia me encontré con un evento gratuito en el Jardín Japonés del
Parque Metropolitano: el Hanami 2019.

Recuerdo que ese día llegamos temprano con mi familia y subimos solo un poco el cerro San Cristóbal, donde está el parque, para llegar al Jardín Japonés. Al ingresar me impresionó el respeto por el entorno que mostraban los japoneses, nada que ver al episodio bochornoso ocurrido el año anterior, del cual me enteré en ese mismo evento, ya que el Embajador de Japón dio el discurso de bienvenida, haciendo hincapié en que cuidáramos el entorno, que respetáramos la cultura de su país.

El Festival comenzó con demostraciones de artes marciales presentadas por japoneses y nikkei. Luego un coro de japonesas con bellas voces y finalmente un grupo de bailarines de danzas antiguas invitaron a participar en su baile. Todo hermoso, presentado con excelencia y un enorme respeto de su cultura.

Ese día el Embajador de Japón, japoneses y nikkei, dieron sus respetos a su cultura. Cada japonés y nikkei fue un verdadero embajador de marca, me enseñaron mucho.

Me ha tocado participar en diferentes celebraciones familiares o de amigos (obvio que antes de tiempos de covid-19), babyshowers, cumpleaños, matrimonios, etc. He notado que los cristianos se aíslan formando grupos, no participan con los no cristianos. Incluso me ha tocado compartir con cristianos que se separan por denominación o por la cultura y costumbres de sus iglesias. Al tener esta actitud no se cumple nuestra labor de enseñar y comunicar "nuestra cultura" como ciudadanos del cielo, lo que Dios ha hecho por nosotros y nuestra forma de vida.

jueves, 30 de julio de 2020

El verdadero peso

Foto de Tyler Nix
No te cuidas dijo mi compañera de trabajo. Me quedé en silencio, sin saber qué contestar, sintiendo dolor en mi mente. Con sus palabras y el tono que utilizó para decirlo me había herido. Ella no sabía en ese momento, ni aún sabe, todo el esfuerzo que estaba haciendo en esos años para que mi cuerpo adelgazara. Todo el esfuerzo que hacía para controlar mis ansiedades y nutrir correctamente mi cuerpo.

Me encanta comer, me encanta el sushi, las pizzas y las sopaipillas. En esos años buscaba sustitutos, la realidad era que para mí no existían, tampoco quería encontrarlos para ser sincera, todo ese peso que le daba a mi cuerpo en realidad lo llevaba en mi mente.

Me tomó años comprender cual era realmente mi problema. El amor propio escaso que tenía no me dejaba ver con claridad. Basaba mi valor en lo que hacía, entregaba a los demás el poder de opinar y afectar mi autoimagen. No me veía como Dios lo hace desde siempre. Él nos mira como seres dignos de ser amados, es decir, nos acepta, también nos ve como seres valiosos y competentes, esto quiere decir que Dios confía en nosotros, por eso depositó dones y talentos para que los desarrollemos y hagamos crecer.

Ahora sé que me debo amar tal cual soy y estoy en el momento. También aprendí que el "estoy" es totalmente modificable, que es solo un estado y no una condición.

jueves, 9 de julio de 2020

Felicidad

Quisiera empezar diciendo que este es mi primer escrito. Betsabé, mi amiga, es la que me empuja a hacerlo, aludiendo una supuesta facilidad que tengo, entonces, espero no decepcionarla a ella ni a ustedes 😊

Soy excelente procrastinando, y esta no es la excepción. Hoy es jueves 6 y tengo que tener este escrito para ser publicado el sábado. Si lo están leyendo en la fecha quiere decir que Dios les quiere decir algo, no importando lo mal siervo que yo pueda ser 😔

Como les comentaba esta es mi primera vez y muchas ideas invadían mi cabeza. Tratando de elegir bien no llegaba a nada en concreto, entonces fue que me acordé de uno de los conceptos más difíciles de definir: La felicidad. Porque yo también me pregunté en una etapa de mi vida.

¿Qué es la felicidad? ¿Soy feliz?

Un día mirando YouTube apareció una psicóloga muy reconocida (por lo menos en mi país), explicando su mirada en cuanto a la felicidad, y yo, un reacio a la psicología, encontré que tenía muchos puntos válidos. Comenzó derribando mitos, como el que la felicidad viene cuando te compras una casa o un auto, incluso tener una pareja y estar muy enamorado de ella no tenía que ver con la verdadera felicidad. Todos estos eventos que podíamos disfrutar durante nuestras vidas ella los definió como alegrías pasajeras.

Yo ya estaba sentado en la punta de la silla diciendo “mmmmm…. Quizás con que locura va a intentar sorprender” fue entonces que me dio una bofetada diciendo: “lo más parecido a la felicidad es el sentimiento de paz” ¿Paz? mi mente rápidamente hizo relación con las palabras de Jesús.

jueves, 14 de mayo de 2020

Estereotipo

Foto de Marten Bjork
Recuerdo que cuando ingresé a la escuela conocí el bulling. Siempre era víctima de insultos, bromas y rechazo. No era buena en los deportes, así que siempre vivía la típica escena de película estadounidense en la que eligen al protagonista al último porque nadie lo quiere en su equipo.

Crecí queriendo ser parte del grupo. Ser querida por los demás.

Jamás una nerd con el cabello en los ojos sería aceptada entre las populares. Menos una canuta declarada, a la que trataban de monja porque no tenía novio a los 12 años.

En esa época me sentaba sola y al fondo del salón de clases, en un banco para dos personas. En los recreos (breaks) hablaba con mis amigos de otros cursos, casi nunca con los de mi salón.

En la iglesia me sentía como en una dimensión paralela, tenía amigos y compartía con ellos, sin embargo, la sensación de rechazo me perseguía. La reflejaba en mis inseguridades sobre mi apariencia, creyendo que no era lo suficientemente bonita como para gustarle al chico que me gustaba, ni para ser la mejor amiga de alguna chica, siempre otra lo era.

Siempre algo me apartaba, me sentía diferente.

Me enfurecía que alguien dijera que era amorosa, tierna. Quería ser una mujer segura de sí misma, como en las películas: Una mujer exitosa, con un gran trabajo, vestida a la moda, deportista. Siempre bebiendo mucho café. Llena de reuniones y con un flamante novio que también es exitoso.

jueves, 23 de abril de 2020

Suciedad

Foto de Karim MANJRA.

Esta semana tuve que ir hacer las compras del mes para abastecer mi hogar.

Me levanté temprano para estar en el supermercado a la hora que apertura. Me puse lentes, mascarilla y guantes para protegerme del contagio del coronavirus.

De regreso a mi casa me quité los guantes. Los miré y estaban sucios.

Luego hice un agua jabonosa con cloro y detergente para desinfectar los envases de las cosas que había comprado. A medida que iba limpiando los envases el agua se volvía cada vez más oscura. Pensé en que cada vez que iba al supermercado, antes de la pandemia, no limpiaba los envases, solo lavaba mis manos. Me libraba solo de la suciedad que venía en mis manos, pero las cosas que traje seguían sucias.

jueves, 16 de abril de 2020

Reflejo

Foto de Jorge Saavedra.

"No puedes hacer nada para que Dios te ame más, ni tampoco puedes hacer algo para que Dios te ame menos".

El poder de Dios es maravilloso, porque Él es amor. Así es, y aquí viene otra frase que también la he escuchado muchas veces:

"No es que Dios tenga amor, sino que Dios ES amor".

La semana pasada escribí que yo no daría mi vida por nadie. Esta vez agrego: si tuviera un hijo, tampoco lo entregaría para morir por los demás.

Tal vez, creas que no mereces el amor de Dios o de alguna persona.

Tal vez pienses así, como lo hacía yo antes de entender que el amor de Dios es incondicional.

¿Demasiado bueno para ser verdad? Sí, es demasiado bueno y es verdad.

Jesús le contestó: —Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí.

Juan 14:6 | Nueva Traducción Viviente (NTV)

jueves, 5 de marzo de 2020

Muerte a la vergüenza

 
Foto de Filbert Mangundap.

FINALES DEL VERANO, SANTIAGO 1996

Tengo 16 años, estoy en enseñanza media (secundaria en otros países). En la escuela a veces hablo con una muchacha un año mayor, la llamaré Fernanda, porque no es ese su nombre real.

No entiendo mucho a Fernanda, para ella es importante ser cool. Cuenta con orgullo cada concierto al que va y los relataba completamente para que nadie dude de que ha estado allí. Le gusta que le digan Feña, porque es como su marca registrada, a sus cosas le escribe Feña y no Fernanda.

Llevo un vestido negro con lunares blancos que me encanta. Voy caminando junto a mi mamá, a la Escuela Dominical.

Llegando a una esquina diviso a la Feña con su grupo de amigas. Recuerdo que la líder del grupo vive a unas calles de la casa de mis padres. Cuando nos cruzamos saludo a mi prospecto de amiga y ella sigue caminando. Supongo que no me ha visto, así que insisto en saludarla. Ella llena de vergüenza me responde el saludo.

jueves, 23 de enero de 2020

El equipo adecuado

Foto de Sébastien Goldberg.

La primera vez que realicé trekking fue en Aguas de Ramón.

No conocía nada de esta actividad, solo sabía que es un deporte. Me preparé para ir con la misma ropa que usaba para el gimnasio, aunque no era totalmente adecuada no tuve dificultades, sin embargo, las zapatillas jugaron un rol esencial,  usé zapatillas de running definitivamente no me sirvieron.

Lo que no sabía, es que hay varias características que se deben saber acerca de zapatos adecuados para realizar trekking.

Se debe considerar el terreno al que te vas a enfrentar ¿Dónde usarás los zapatos?

Otro factor importante es que se adapte a tus pies, ya que si no es así se dañarán y la travesía se puede tornar muy dolorosa.

En el trayecto del trekking, me enfrenté a varias dificultades, fue en verano y atravesé sectores con agua. Mis zapatillas eran con malla respirable, mojé totalmente mis pies.

jueves, 9 de enero de 2020

Adicción

Foto de Jaroslav Devia.

AÑO 2018 - MI DIARIO

“Tengo el mismo problema que antes: ¿Por qué no estoy bien?

Mi mente me juega en contra. Tengo demasiadas cosas en la cabeza, pensamientos negativos en extremo:

No puedo hacer nada.

No puedo lograr mis sueños.

No puedo tener cosas materiales que quiero.

Me cuestiono cada vez que me dicen que tengo valor. Cuando me dicen que soy importante no lo creo ¿Por qué soy valiosa? A pesar de que estoy leyendo un libro cristiano para aprender a valorarme, no lo hago.

También pienso que no aporto nada en la sociedad, no soy un buen elemento en la iglesia, no soy importante para ninguna de las personas que me rodean.”