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jueves, 4 de enero de 2024

Cambia el enfoque


Foto de Marie-Michèle Bouchard
Este último tiempo he pasado por varias dificultades entre ellas estrés, otra vez, así que he tratado de relajarme, aunque confieso que ha sido difícil. Cuando comienzo, pasa algo malo o no previsto y vuelvo a comenzar, cada instante se hace más pesado.

Para solucionarlo de raíz recurrí a mi panacea: buscar a Dios. En específico he orado por paz, lo que me ha devuelto la sonrisa ¡es cierto que Dios da esa paz que no se compara con ninguna!

Así Dios les dará su paz, esa paz que la gente de este mundo no alcanza a comprender, pero que protege el corazón y el entendimiento de los que ya son de Cristo
Filipenses 4:7 TLA

Experimentar la paz que Dios da, me hace comprender el versículo anterior. He dormido muy bien, descansado más, me organizo mejor, disfruto junto a mi esposo e hija ¡realmente maravilloso!

Lo que me hace pensar en ¿por qué me alejo de esa paz? ¿Por qué si sé los beneficios de estar con Dios termino haciendo lo que me aleja de él? En mi caso específico: porfía, sumado a querer siempre agradar a los demás, destacarme para "demostrar mi valía" a otros y muchas cosas más que aprendí de forma equivocada.

Tu eres mi Dios. ¡Enséñame a hacer lo que quieres que yo haga! ¡Permite que tu buen espíritu me lleve hacer el bien!

Salmos 143:10 TLA

Es necesario acercarse a Dios y estar dispuestos a hacer lo que Él diga, jamás querrá algo malo para nosotros.

Recuerdo uno de los privilegios que me ha concedido Dios. Tomé una clase con un profesor titulado en una importante universidad extranjera. Él nos hacía pensar en vez de meternos exceso de información en la cabeza, lo que me parece increíble porque te cambia la visión, y eso es lo que hizo en la clase que quiero recordar aquí. Nos mostró una imagen a los alumnos que estábamos en el auditorio y nos preguntó:

¿Qué ven?

A lo que respondimos:

—Un gallo.

¿Están seguros? tal vez están mirando otra cosa, hay que alejarse para observar mejor alejó la imagen y el gallo pasó a ser lo que se podía observar a través de la ventana de una sala ¿Qué ven?

Se redujo el número de respuestas.

—Volvamos a cambiar la perspectiva, alejémonos.

Apareció una puerta abierta, la imagen del gallo se veía más lejos, la sala más pequeña y la entrada de lo que parecía una casa. Volvió a alejarse, efectivamente era una casa, la que a su vez era parte de un barrio, se podían observar las calles que lo recorrían. Otra vez cambió la perspectiva, esta vez era se transformó en un área urbana. EI profesor volvió a alejar la imagen, otra vez, otra, otra. El resultado final fue la Tierra observada desde el espacio. El maestro afirmó:

—Podemos seguir, pero ya perdería el sentido y ustedes ya entendieron.

La reflexión del profesor me hace pensar ahora: podríamos seguir, pero para mí el sentido sería quienes somos para Dios. Él se enfoca a tal punto que puede ver el detalle, a pesar de la inmensidad de su ser y del universo que Él mismo construyó, ahí, nos ve a nosotros. Está preocupado de nuestras vidas, hasta del más mínimo detalle.

Lo mismo pasa con ustedes: Dios sabe hasta cuántos cabellos tienen. Por eso, ¡no tengan miedo! Ustedes valen más que muchos pajaritos.
Lucas 12:7 TLA

Es por eso que duermo bien, es por eso que sonrío a pesar de las situaciones que enfrento, es por eso que disfruto con mi familia, es por eso que respiro... y se siente bien.

Mi invitación esta semana es que ores, que cambies tu enfoque. Aléjate un poco y observa bien.

No te enfoques en una situación, no te enfoques en esa persona que está mal con su actitud, no te enfoques en los problemas, contempla el cuadro completo, que para los detalles ahí está Dios para ti.



QUERIDO LECTOR, ESTA SEMANA TE RECOMIENDO

Lectura bíblica

Salmos 121 “Dios te protegerá”


jueves, 28 de diciembre de 2023

Antes del fin

Foto de Jonatan David

Miércoles, de vuelta del trabajo a mi hogar, 18:23 horas.

Hola hermano Job ¿Cómo está? —le digo a penas lo veo y detengo el auto.

Bien ¿y usted?

Mal, estresada hasta casi el colapso —digo por primera vez en mi vida, como respuesta a esa pregunta.

—Yo igual estoy estresado —me dice con un dejo de agobio en la voz.

—¿Por qué?

—Estoy sin trabajo —continuamos hablando por un rato e interrumpo la conversación porque mi hija pequeña comienza a quejarse en el asiento de atrás.

—Ya poh hermano Job, usted ora por mí, para que no colapse de estrés y yo oro por usted para que tenga trabajo —me hace un gesto aprobatorio y hace un asomo de sonrisa con los labios agradecido.

—Sí, chao hermana.

Nunca había tenido una conversación tan corta y sincera.

Heredé de mis padres el temor de relacionarse de forma íntima con los integrantes de la congregación de la iglesia a la que asistía, temor a que les hicieran daño a ellos a la familia, a que hablen mal de uno sin motivo y así podría seguir un largo rato mencionando motivos. En estos tiempos (ya tengo 43 años), no cambié mi actitud, seguí respondiendo “estoy bien” aunque estuviera mal de salud o emocionalmente.

Solo he mencionado a personas cercanas que estoy prácticamente colapsando, ha sido un año muy muy difícil en lo laboral, no he podido dormir por las noches porque la ansiedad me vence, he estado un día viernes sin dormir a pesar de que al día siguiente tengo libre, a ratos no puedo enfocar la vista mientras leo. Esta condición me ha llevado a dañar mi salud, también mi esposo no ha estado bien de salud, aún así, mi respuesta ha seguido siendo “estoy bien”, “estamos bien”.

Desde noviembre Dios me ha estado confrontando, y ahora, antes del fin, he decidido que no seguiré ocultando mi condición, porque ¿quién me apoyará con oración si no lo cuento? ¿Quién admitirá que está mal porque yo lo haga? ¿quién orará por mí aunque no se lo pida? ¿Cómo cumpliré la palabra de Dios en donde dice que debemos orar unos por otros?

Confiesense los pecados unos a otros y oren los unos por los otros, para que sean sanados. La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos.

Santiago 5:16 NTV

Conversando con mi suegra (algo que hacemos mucho), me dijo abiertamente:

—Eso es mentir —refiriéndose a decir “estoy bien” cuando estás mal.

El que dice la verdad permanece para siempre, pero el mentiroso, solo un instante. En los planes de los malvados hay mentira; en los consejos del hombre de paz, alegría. El hombre justo jamás sufrirá ningún mal, pero el malvado recibirá todos los males juntos. El Señor aborrece a los mentirosos, pero mira con agrado a los que actúan con verdad.

Proverbios 12:19-22 Biblia Dios Habla Hoy

Agradezco por este medio a Dios por la vida de mi suegra y sus consejos. Nunca había pensado de esa forma, aunque para alguna persona puede ser lógico que es una mentira, pero yo no, solo veía que ponía una “protección” que no era tal, al contrario, como dice el versículo de Proverbios, eso me aleja de Dios, me aparta de Él y pierdo la santidad que me permite sentir su presencia.

Así que antes de terminar este año, me confronté frente a la palabra de Dios: sí, este año y todos los anteriores he sido una mentirosa. Por eso admito que he estado mal, que he llevado mi mente al límite con estrés intelectual, que no he confiado lo suficiente en Dios.

También me confronto acá: no he escrito, uno de los talentos que Dios me ha dado y no he adorado a Dios a través de las letras.

Te invito a hacer lo mismo, confrontate antes de terminar el año, quedan tres días, tiempo más que suficiente para hacerlo. Deja que Dios saque a flote lo malo, así se podrá reemplazar por lo bueno. No creas que es fácil porque, como dice mi papá, tienes que mirarte frente al espejo “de cuerpo entero”, analizar y sinserarte, también dejar el ruido que tienes dentro, hacer silencio y escuchar a Dios.

Te dejo esta propuesta, lo importante es que lo hagas antes del fin, porque puede que no sea el fin de año, sino el de tu vida.


QUERIDO LECTOR, ESTA SEMANA TE RECOMIENDO

Biblia
Lamentaciones

Podcast

Predicación "No escondas tus talentos" Iglesia Aliento de Vida - Pastor Franco Figueroa (hijo)


sábado, 20 de marzo de 2021

New Amsterdam

 

Foto de Online Marketing.

En modo pandemia he visto una cantidad de series y películas de distinto género, en particular  una que llamó mi atención es New Ámsterdam. El tráiler fue tan distinto a otras series que he visto, en comparación a otras que también son de médicos. 

A medida que avanzaba los capítulos me di cuenta del enorme cambio que anhelaba realizar el personaje principal, el nuevo director médico Max Goodwin, en tal hospital público partiendo por lo médicos, él buscaba encontrar la vocación que habían perdido, más aún si la profesión la realizaban solo por lo monetario. Aunque no descarto la idea que no todos son iguales, sabiendo que el sistema tiene que atender un lapso de muchos pacientes, eso se vuelve rutinario y se va perdiendo la vocación.

jueves, 4 de febrero de 2021

Gambito de Dama

Foto de Nathan Dumlao.

El otro día estaba viendo Gambito de Dama, una serie de Netflix, y apareció una frase que me dejó pensando mucho. La frase decía "después de que el dolor te deprima, la oración y la fe te elevarán"

Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá
Marcos 11:24| Reina Valera 1960

Cuando escuché esta frase, me quedé pensando en que la oración y la fe trabajan de forma unida. Se necesitan mutuamente. Si uno clama a Dios, con el objetivo de solicitar algo, debe tener fe en que Dios lo va a hacer, sino ¿Para qué pedirlo?

Muchas veces sucede que oramos y pedimos algo a Dios, mientras que, al mismo tiempo, estamos poniendo nuestra fe en otras cosas y/o personas. Por ejemplo, oramos a Dios porque estamos atravesando un problema económico, y a la par estamos averiguando en bancos, créditos a los cuales podemos acceder para solucionar el problema. ¿Dónde está nuestra fe en ese momento? ¿Dónde está nuestra fe cuando clamamos a Dios, mientras consultamos el horóscopo o el tarot? ¿Estamos confiando en Dios verdaderamente?

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe
Gálatas 5:22| Reina Valera 1960

jueves, 1 de octubre de 2020

Nunca La Apagues

Foto de Blake Cheek.

Leyendo la palabra de Dios me encontré con lo siguiente:

El aceite para las lámparas
»Las lámparas del Lugar Santo, es decir, las que están en el santuario, frente al cofre del pacto, deberán mantenerse encendidas noche y día. De esto se encargarán Aarón y sus descendientes, pero tú deberás ordenarles a los israelitas que traigan aceite puro de oliva para que las lámparas estén siempre encendidas. Ésta es una ley que los israelitas deben cumplir siempre.
Éxodo 27:20-21 | Traducción en lenguaje actual (Resaltado propio)

 

Al leer estas líneas recordé todas las veces que he leído lámpara en la palabra de Dios, el primer versículo fue:

 
Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.
Salmos 119:105 | Reina-Valera 1960
 

Luego recordé la historia de las diez vírgenes (te dejo la lectura en las recomendaciones de la semana, al final de este post) y en lo que les pasó a las insensatas por ser inconscientes e irresponsables. No quiero ser como ellas.

jueves, 17 de septiembre de 2020

No Es Cuando Quiero

Foto de Anastasiya Pavlova.
Desde niña creí que me casaría a los 27 años ¿por qué pensaba de esa forma? Porque a la primera boda que asistí fue a la de una prima, ella tenía 27 años.

Recuerdo que en esa época siempre me gustaba alguien, incluso muchachos que no conocía, me gustaban solo porque me parecían lindos. Este hábito me siguió hasta la universidad. Nunca tuve novio (o pololo como decimos en Chile). Me titulé de la universidad, siguieron pasando los años, seguía sola. Pero a medida que pasaban los años y alguien me preguntaba si tenía novio y respondía:

No, no tengo.

—¿Pero cómo? ¿Por qué estás sola?

Ese tipo de situaciones me hacían sentir pésimo. Cuando tenía 29 años, después del fallecimiento de mi madre, tuve una relación de tres meses. A él nunca lo quise, éramos agua y aceite, no teníamos nada en común. Solo inicié esa relación para no estar sola, extrañaba mucho a mi mamá, no quería enfrentar su pérdida. Ha sido una de las cosas más egoístas que he hecho.

Pasé a mi tercera década de vida. Mis treinta comenzaron como pesadilla, porque agregado a la conversación que cité unos párrafos más arriba se sumó la frase:

jueves, 27 de agosto de 2020

Low Battery

Foto de SCREEN POST
No he escrito mucho cobre mi embarazo. Sí, estoy embarazada de seis meses y medio. Es mi primer bebé, será una niña a la que amo mucho, ya que se la pedí a Dios y Él me respondió.

Este proceso del embarazo fue buenísimo los seis primeros meses. Todo lo que dijeron que me pasaría en un principio me comenzó a pasar ahora: nauseas, malestares en general, alergias, etc. Todo ahora después de cumplir los seis meses. Lo que más me ha costado asumir es el cansancio. Hago cualquier cosa y me agoto mucho, hasta en las mañanas me siento cansada.

En mi devocional, no fue la excepción, estaba leyendo y me sentía cansada. Dios intervino en esa lectura, le dio fuerzas a mi espíritu.

Hoy al iniciar el día estuve solo un rato en el patio de mi casa, limpiando y jardineando un poco. Me agoté y me senté para descansar un rato, el que transformó en una hora, porque me quedé dormida en el sofá.
  
Podrán desfallecer mi cuerpo y mi espíritu, pero Dios fortalece mi corazón; él es mi herencia eterna.
Salmos 73:26 | NVI

Sin Identidad, Sin Propósito

Foto de Mike Clark.
La temida hoja en blanco, eso lo comentan cuando comienzas a aprender herramientas para convertirte en escritor, a sumergirte en la literatura.

Muchas veces me sentí como una hoja en blanco. En esos momentos no sabía que Dios ya tenía un propósito conmigo, que ya era su escogida desde antes de la creación del mundo. Que para Él son amada, valiosa y competente.

Esas veces en que me sentí como una hoja en blanco, fue porque permití que otras personas “decidieran” mi valor ¿te has sentido así?

Dios es creador. Él es quien nos diseña desde un principio, por eso tenemos un propósito.

Hace años comencé hacer clases de teoría musical en la iglesia en que me congrego, ya que sé algo de teoría y flauta traversa. La música es hermosa, pero en esa oportunidad aprendí que algo me guste a mí no es equivalente a lo que Dios quiere que haga. Estas clases no eran el propósito de Dios en mí. Recuerdo que en esas clases logré conexión con uno de los asistentes. Me acerqué a él a explicarle, y eso es lo que Dios quería de mí, que le hablara con ese adolescente.

  

jueves, 6 de agosto de 2020

Cuaderno de guerra

Foto de Marcos Paulo Prado
“Entré a la casa, la mesa estaba repleta, todos conversaban alegremente. Mi suegro me cedió su asiento y me invitó a comer con ellos.” Los que rodeaban la mesa era la familia completa de mi esposo: sus hermanas, cuñados, sobrinos y sus padres. En ese tiempo éramos pololos (novios) y escribí: “Ese es mi concepto de familia, unidos y alegres.”.

Jueves 10 de junio de 2015


Hoy agregaría más cosas, pero sería por buscar la perfección, porque lo anterior es lo que sentí en ese momento, porque lo escribí en una de mis libretas y ahora lo traspasé acá.

Siempre he tenido muchos sueños. Me declaro una soñadora. Ahora los escribo para no olvidarlos y para, después de un tiempo, escribir nuevamente a un costado con un lápiz de color bastante vistoso, la fecha de cuando Dios me lo concede.

Antes de conocer a Dios de forma diferente también escribía, pero eran solamente cosas negativas. Recuerdo que me ponía a escribir sentada en mi cama y la mayor parte del tiempo lloraba. Con el tiempo Dios ha ido modificando mi vida, la percepción de ella y sobre mí misma. Me ha enseñado que soy valiosa, digna de ser amada y competente. Confieso que hay momentos en que regresan esos pensamientos negativos, pero tomo mis libretas y las releo viendo como Dios a estado ahí en cada paso, en cada sueño.

jueves, 25 de junio de 2020

Gusano Convertido

Foto de Marian Brandt
Comencé a trabajar a los 19 años. En una de las conversaciones con mis nuevos colegas me contaron la historia de una señora, la que voy a llamar “Flora”. La señora Flora cuando era una joven se casó. Se divorció para casarse con el esposo de su mejor amiga. 

Todos los protagonistas de esta historia, continuaron trabajando en el mismo lugar hasta jubilar. Fin de la historia.


Lo que más me llamó la atención de esta historia es que nunca pregunté al respecto, nunca pedí más información, sin embargo, cada detalle aparecía con lujo de detalles. También cometí el error de escuchar, debí haberlos frenado.

No me extraña de un ambiente de trabajo, siempre hay chismes. Lo que me llama la atención es que esto lo he visto en las congregaciones de las iglesias.

Cuando llegué a mi actual congregación, pasó lo mismo: la historia de “él” y la historia de “ella”. Teniendo presente el pasado de las personas como si fuera hoy.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
2 Corintios 5:17 | RVR60

Esta situación siempre me ha recordado el texto de uno de mis libros cristianos favoritos “Mírate Como Dios Te Mira” de Josh McDowell, específicamente esto:
“Hasta la iglesia es, en ocasiones, culpable de empañar el asunto de la identidad cuando pone demasiado énfasis en la vieja naturaleza pecaminosa, ya crucificada y sepultada con Cristo.
Mirarnos como meros “pecadores convertidos” puede afectar negativamente nuestro sentido de identidad. Después de todo, no nos referimos a las mariposas como gusanos convertidos.”

jueves, 11 de junio de 2020

Silencio Inquietante

Foto de Hamid Khaleghi 
Despiertas en la noche, ningún sonido alrededor ¿le llamas a eso paz?

Despiertas, sin una pizca de sueño. Intentas cobijarte para seguir durmiendo, pero el silencio no te deja. Abres los ojos y tratas de escuchar si puedes percibir el ladrido de un perro, pero nada.

Vuelves a dar vueltas en la cama. Después de un rato recién te acuerdas de Dios.

¿Qué pasa? Algo debe pasar, el silencio no me deja dormir.

Porque no es paz, es silencio, silencio inquietante, del que te pone los vellos de punta porque se te eriza la piel.

Eso me pasó casi toda la semana. Silencio inquietante. Sin poder dormir por casi tres horas y durante el día dormitar por no haber descansado nada.

Le pregunté al Espíritu Santo por qué orar, traté de hacerlo, no pude. Así que hice una lista mental y empecé a pedir por las personas que se me venían a la cabeza. El silencio no me dejó concentrarme.

En este tiempo de incertidumbre, de caos, de escases ¿tienes un silencio inquietante?

El otro día texteaba con una amiga, me decía que este tiempo le ha servido para buscar a Dios.

Soy una convencida de que este tiempo para todos los cristianos nos ha servido para algo. Para encontrar nuestras falencias en nuestra relación con Dios. Tiempo para hacer un FODA de nuestra vida espiritual.

jueves, 21 de mayo de 2020

Límite

Foto de Warren Wong
¿Cuánto te conoces a ti mismo? ¿Qué eres capaz de alcanzar? ¿Cuánto puedes soportar?

Tengo un amigo de más de 60 años que vive solo.

Me recomendó la película italiana 18 Regalos (en Netflix, creo que es una pieza hermosa). Me confesó que lloró al verla, él supone que fue porque está solo. Nunca pensé que admitiría que lloró. Al hablar con él es una persona terca, instruida y de conversación fácil. Me gusta mucho conversar con él, siempre tiene tema.

Trato de acompañarlo por mensajes y contándole mi día, qué comí, por ejemplo.

Así como mi amigo mayor, con este encierro, en algunos fluye la soledad. En mi caso, estar con el smartphone más tiempo del debido y procrastinando debido a ello.

La última ve que fui al supermercado, hace dos semanas más o menos, me fijé en el cambio de vestimenta de los compradores. Una manía que tenemos los que escribimos, nos fijamos en cosas que a veces la mayoría no se fija: vestimenta, gestos, respiración, manías. Por ejemplo, yo, al ir al supermercado, me fijo en los compradores y sus compras. Por eso te puedes dar cuenta de muchas cosas e imaginar sus vidas, siempre sirve para crear algún personaje.

jueves, 7 de mayo de 2020

Marca Registrada

Foto de Jiawei Zhao
Tengo una hermana mayor que siempre me cuida y regala cosas lindas.

Cuando las dos vivíamos en casa de nuestros padres, ella fue la que primero trabajó. Después de unos meses, me regaló mi primer perfume. Recuerdo que era una edición limitada de Óscar de la Renta. En la base del envoltorio había un sello holográfico, ese era el sello de autenticidad del perfume.

Todas las marcas registran sus productos para protegerlos legalmente.

Cuando vez un isotipo o logotipo, identificas de inmediato de qué producto estás viendo ¿quién al ver una manzana con una mordida no sabe a qué se refiere? Deben existir personas que no, pero en su gran mayoría sabemos que estamos viendo el isotipo de Apple. O cuando alguien lleva un café y en el vaso hay una sirena que te observa, sin dudar pensamos en Starbucks. No hay miedo a equivocarnos.

Si aceptaste a Jesús como tu Salvador, en ese momento fuiste sellado con el Espíritu Santo. Ahora eres Hijo de Dios.

jueves, 19 de marzo de 2020

Rapunzel

Foto de Iheb AB

Hoy vi una Instagram Stories. Me hizo recordar la película de Rapunzel, ella estaba encerrada por su seguridad, para que usaran el poder de su cabello. La historia decía lo siguiente:

"Día 5: Ahora entiendo por qué Rapunzel terminó hablando con un camaleón"

Seguro ya viste la película o sabes de qué se trata la historia (el cuento de los hermanos Grimm no se parece a la película, por si no los has leído).

Entiendo que Rapunzel quisiera ver las luces, ella estuvo encerrada toda su vida.

Pero con la pandemia del coronavirus, algunos ni siquiera quieren estar encerrados algunos días.

He escuchado de primera fuente:

—Si no pasa nada.

—Son puras mentiras para que no sigan las protestas del estallido social.

—Son alaracos.

No hay empatía. Pero... hasta que no le pase a uno, ahí recién aparece.

jueves, 12 de marzo de 2020

¿Lo conoces?

Foto de Charles Deluvio.

Yo solo sabía que existía. Leí sobre Él. Escuché experiencias de otros que se relacionaban con Él. Quise conocerlo, empecé a hablarle de la siguiente manera:

—Ahora estoy hablando contigo, pero sé que no lo creo con todo mi ser. Lo estoy diciendo en voz alta, para convencerme que es así.

Porque no creía que el Espíritu Santo hablara conmigo, mi pensamiento era: “¿por qué hablarías conmigo si hay tanta gente maravillosa con qué hacerlo? ¿por qué conversar conmigo si no soy constante en mi relación con Dios, en la lectura de la Biblia, ni en la oración? Viendo tanta gente que te sirve Dios en redes sociales, en YouTube, gente que es linda por dentro y por fuera. ¿por qué hablarías conmigo?” Y en mi corazón sentía que no era suficiente.

Así mismo, en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos. No sabemos qué pedir, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras.

Romanos 8:26 | Nueva Versión Internacional (NVI)

Y lo que dice el versículo que cito, me pasó a mí.

jueves, 27 de febrero de 2020

Conversemos

 
Foto de Jessica Da Rosa.

Me gustaría escribir que desde siempre he orado, pero no. Comencé a orar más de dos veces al día desde hace poco.

La primera oración del día:

Señor guárdame, protégeme de todo mal, porque ahora voy a salir.

Última oración del día:

Señor guárdame, protégeme de todo mal, porque ahora voy a dormir.

Con ese tipo de conversación, es imposible tener una relación.

Muchos dicen que Dios es nuestro padre, de hecho, también lo creo. En lo personal mi relación con el Señor es más de amigos que de padre e hija.

Orando a solas me puse a pensar en la formalidad que se usa a veces, sobre todo en la iglesia, para orar:

Señor usted es Dios Poderoso, Señor diríjanos… —etc.

jueves, 9 de enero de 2020

Adicción

Foto de Jaroslav Devia.

AÑO 2018 - MI DIARIO

“Tengo el mismo problema que antes: ¿Por qué no estoy bien?

Mi mente me juega en contra. Tengo demasiadas cosas en la cabeza, pensamientos negativos en extremo:

No puedo hacer nada.

No puedo lograr mis sueños.

No puedo tener cosas materiales que quiero.

Me cuestiono cada vez que me dicen que tengo valor. Cuando me dicen que soy importante no lo creo ¿Por qué soy valiosa? A pesar de que estoy leyendo un libro cristiano para aprender a valorarme, no lo hago.

También pienso que no aporto nada en la sociedad, no soy un buen elemento en la iglesia, no soy importante para ninguna de las personas que me rodean.”


jueves, 2 de enero de 2020

A mi ritmo

Foto de Aditya Ali.

Hoy desperté mal, con tanto sueño que mientras me duchaba me puse a llorar, no quería ir a trabajar por el cansancio.

Estos últimos días he estado despertando a las dos de la mañana sin poder volver a dormirme. Mi mejor opción es ponerme a orar, pero no lo logro, no puedo concentrarme. A veces pienso que el final de año hizo que se me acumulara el cansancio. Tomé una semana de vacaciones en noviembre, aunque no las disfruté mucho por la situación vivida en mi país por el estallido social.

He estado con dolores cervicales. He estado odiando mi cuerpo frente al espejo. He estado detestando el desorden que tengo en mi casa. He estado evitando cocinar. He estado evitando muchas cosas. Realmente me siento desconectada de todo. Pero lo que más me duele es estar desconectada de Dios.

 ¿Por qué, oh SEÑOR, te mantienes alejado, y te escondes en tiempos de tribulación?
Salmo 10:1 | La Biblia de las Américas