| Foto de Mwangi Gatheca. |
La depresión es una enfermedad que está compuesta por varios síntomas. Dentro de estos, se encuentran: ánimo deprimido, disminución de interés por las actividades que antes disfrutaba, fluctuación en el peso y/o apetito, cambio en el sueño (dormir más o menos), pérdida de energía, sentimiento de inutilidad y/o culpa, problemas para concentrarse y deseos de morir. En cada persona, la depresión se presenta de forma distinta; hay algunas personas que presentarán todos los síntomas, mientras que otros sólo una parte de ellos.
Sería un deleite poder hablar sobre depresión, pero el espacio es limitado, por lo que, hoy sólo abordaremos uno de estos síntomas: ánimo deprimido.
El ánimo deprimido se puede manifestar de dos formas: poca energía para realizar actividades o llanto constante. Ambas son igual de desgastantes y agotadoras. No sólo se produce un deterioro a nivel emocional, sino también, físico y social, lo cual va generando un círculo vicioso. Por un lado, la persona se deprime y su cuerpo se va deprimiendo con ella, generando que sea más complejo superar el trastorno. Lo cual no quiere decir que sea imposible.