jueves, 9 de septiembre de 2021

Mi alma no se cansa de alabarte

Foto de Ashkan Forouzani
Si uno pudiese mencionar las razones por las cuales uno alaba a Dios, estaría horas, días, meses y años, y probablemente nos faltaría tiempo. Cada uno de nosotros ha tenido sus propias experiencias con Dios, las cuales posiblemente son muy distintas. Aun así, podríamos aunar estas razones en dos grupos principalmente: lo que ha hecho Dios y quien es Dios.

Aclamad a Jehová con arpa;
Cantadle con salterio y decacordio.
Cantadle cántico nuevo;
Hacedlo bien, tañendo con júbilo
Salmos 33:2-3 | Reina Valera 1960

jueves, 2 de septiembre de 2021

La crisis epiléptica del cristiano

Foto de Vladislav Babienko.

Hace algunos días me subí al auto de mi papá y vimos como una persona en el paradero de la micro (bus) caía y empezaba a convulsionar. Salimos corriendo y le brindamos ayuda, hasta que llegó una ambulancia a socorrerlo. La imagen de la persona cayendo no ha podido salir de mi mente. 

Hace algunas semanas en mi trabajo tuve que evaluar a una paciente con epilepsia. Ella estaba postulando a una cirugía cerebral, con el objetivo de reducir las crisis epilépticas. Yo le pregunté por qué quería realizarse esta cirugía. Ella me respondió que era porque le angustiaba la pérdida de control de su cuerpo. Eso me hizo pensar que muchas veces como cristianos perdemos el control de nuestra vida y seguimos como si nada. Realizamos acciones que van en contra de lo que Dios considera correcta, y no nos detenemos a reflexionar, ni menos nos arrepentimos de lo que hemos hecho. 

jueves, 29 de julio de 2021

No estarás solo

Foto de Nathan Dumlao.
A veces por seguir nuestra fe, por aceptar a Cristo Jesús como nuestro Salvador, nos quedamos solos.

La familia no nos entiende, pero se queda ahí, a veces molestos porque no comprenden que los domingos nos congreguemos o vayamos a la iglesia.

A mí también me pasó. Pero te voy a contar algo que te servirá, algo que a mí nadie, en una congregación de doscientas personas aproximadamente, me dijo nunca. Este consejo lo escuché de un predicador que no era de mi congregación, era un invitado a compartir la palabra. Yo estaba muy triste, me sentía sola y tenía 11 años, hace unos meses había sido bautizada por el Espíritu Santo y creía que mi vida sería en soledad. Este predicador, sin saber lo que yo pensaba, de hecho jamás hablé con él, pero Dios sí sabía lo que sentía, desde el púlpito dijo:

—Si te sientes sola, pídele amigos a Dios, Él te los dará y te acompañarán para servirle al Señor.

Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos».

Mateo 28:20 | Nueva Traducción Viviente (NTV)

Hice lo que el predicador indicó. Al poco tiempo me transfirieron al grupo de "Intermedios" de la iglesia donde me congregaba, un grupo llamado de esa forma por el paso de niño a joven.