jueves, 3 de junio de 2021

Si terminamos, ¿por qué quiero volver?

Foto de Armand Khoury.
¿Cuántas veces has escuchado la historia de aquella persona que vuelve una y otra vez con su ex pareja? ¿Lo has hecho? ¿Lo has pensado como una opción? ¿Por qué deseamos volver a lugares donde sentimos dolor? ¿Por qué olvidamos todo ese dolor cuando pensamos en regresar a esos lugares?

El otro día escuchaba a una psicóloga hablar sobre el apego al sufrimiento y recordaba varios momentos donde quise restablecer relaciones donde sufrí. No hablo sólo de relaciones amorosas, pues no son los únicos vínculos que generan dolor. Muchas veces uno desea intentar restablecer relaciones de amistad o familiares. ¿Qué nos hace querer volver ahí? El apego al sufrimiento. Y no es que seamos seres masoquistas que nos guste sufrir. En lo absoluto. No se trata de eso. Si se tratara de eso, sólo pensaríamos en los momentos tristes que vivimos en esas relaciones. La realidad es que lo que hacemos es enfocarnos en los momentos felices, como si el dolor que sentimos en su momento, no tuviese ninguna importancia. Si no es por masoquista, entonces ¿por qué es?

martes, 20 de abril de 2021

El fracaso me hizo victoriosa

Foto de Ian Kim.
Si hay algo complejo de aceptar en la vida es el fracaso. Cuando utilizo este concepto me refiero a todo aquello que no ocurre como lo esperamos, generando una afectación psicológica. 

Cuando fracasamos, suceden una serie de situaciones asociadas. Nos sentimos decepcionados, incompetentes, empezamos a dudar de nuestras capacidades, desconfiamos de nuestro futuro, nuestra autoestima se ve afectada, tenemos pensamientos catastróficos, y así una innumerable cantidad de sentimientos asociados. Cuando fracasamos no nos sentimos igual que siempre, algo en nuestra vida cambia. 

La misma sociedad productiva en la cual estamos insertos nos lleva a mirar los fracasos como una experiencia negativa, ya que, cuando fallamos creemos que no avanzamos, sino que nos detenemos o retrocedemos. Sólo vemos los fracasos como una tarea o misión que no pudimos cumplir. No logramos ver más allá. 

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados
Romanos 8:28| Reina Valera 1960

Muchas veces nuestros fracasos surgen producto de nuestras propias malas decisiones. Mas, otras veces son el resultado de la obra de Dios. Usted se preguntará ¿Cómo es posible que la mano de Dios esté aquí? La mano de Dios siempre obrará a nuestro favor, lo cual no quiere decir que Dios hará lo que queramos.

sábado, 17 de abril de 2021

La viuda de Sarepta

 
Foto de S&B Vonlanthen.
Mientras Jehová había decretado sequia en el reino de Acab, Jehová le dice a Elías que se aparte y que vuelva al oriente a esconderse al arroyo de Querit que esta al frente del Jordán, Elías estuvo  escondido y alimentado por unos cuervos que le llevaban carne y pan. Al empeorar la sequia Dios  le dice a Elías “Levántate, ve a Sarepta, que pertenece a Sidón, y tienes que morar allí. ¡Mira! Ciertamente daré orden allí a una mujer, una viuda, para que te suministre alimento” 

Llegando al lugar Elías la encuentra a la viuda y le pide agua además de pan, la viuda no tenia problemas de llevarle agua pero brindarle pan le dificultaba  y  esta le  responde a Elías que lo único que tenia era un puñado de harina en el jarro grande y un poco de aceite en el jarro pequeño; en ese momento estaba  recogiendo unos cuantos pedazos de leña, "tengo que entrar y hacer algo para mí y mi hijo, y tendremos que comerlo y morir. Elías le respondió: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo. Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así en 1 Reyes capítulo  17 versículo 13-14: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra." , por lo tanto la viuda preparo el pan le sirvió a Elías luego a su hijo y a ella y abundó comida por muchos días.