jueves, 2 de diciembre de 2021

Su mirada no cambiará

Foto de José León.
"Ella me hablaba de lo lúcido que estaba su padre de noventa y dos años. El cáncer terminó llevándose su esencia, dejándolo como ido, abandonando de a poco su cuerpo.

Yo no quería seguirle el tema. Mi madre hace años que se fue, pero la herida sigue ahí, asomando un poquito de sangre cada vez que puede, como si no saliera costra nunca. 

Solo atiné a decirle a ella que una nunca estaba preparada para perder a un ser querido, que eso que te dicen "prepárate" es una gran mentira, porque aunque tengas a un ser amado enfermo por años y sabes que se morirá de esa enfermedad, eso nunca te deja listo para verle perder el color en las mejillas de a poco y hasta el brillo de sus ojos al mirarte. Es un momento que no quieres que llegue, que su mirada se vuelva pérdida, una mirada muy diferente a la que te mira en los recuerdos."

Cuando falleció mi mamá no quería estar en la casa. En esa época vivía con mis padres. Hasta ahora la casa se mantiene en su mayoría como la llevaba ella: llena de adornos y plantas.

jueves, 25 de noviembre de 2021

Infancias transgredidas, adulteces no sanas

Foto de Arwan Sutanto.
He estado leyendo un libro llamado Ambiente Familiar de Maivo Suárez, el cual cuenta distintos relatos donde las mujeres son protagonistas. Leí un cuento llamado Escuela de verano. En él contaba la historia de Elena, una niña de 12 años, quien con sus cortos años ya había fumado tabaco, visto a personas tener relaciones sexuales y otras siendo víctimas de violencia. Demasiadas cosas para una menor de 12 años. 

Cuando vemos adolescentes embarazadas o niños que delinquen, los responsabilizamos a ellos, como si las personas fueran seres aislados que no se vieran influenciados por nada. Olvidamos la complejidad de la vida humana. Ortega y Gasset planteaba la siguiente idea “Yo soy yo y mis circunstancias”; con esto se refería a que los acontecimientos que alguien vive, no dependen sólo de él, sino también de las circunstancias que lo rodean. Eso también incluye a los menores abusadores, a los adolescentes violentos, a los adolescentes que tienen relaciones amorosas con adultos, entre otros.

A veces olvidamos la vida privilegiada que tenemos gracias a la presencia de Dios. Olvidamos que gracias a Dios tenemos paz, seguridad, consuelo, fuerza, amor, entre muchas cosas más. Pero ese es un privilegio que tenemos por el hecho de que Dios salió a nuestro encuentro. ¿Qué pasa con aquellos que aún no le han conocido?

Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia
Romanos 1:28-31 | Reina Valera 1960

jueves, 18 de noviembre de 2021

Porotos Granados

Foto de @betsy_hs.

Si has navegado por la página de Fragante Perfume, tal vez leíste la sección "Nosotros", ahí dice en mi perfil que junto a mi esposo esperamos nuestra primera hija. Pues eso ya es historia antigua. Eso me hace pensar en que no he actualizado la información del blog 🤔. La historia ya es pasada porque la bebé ya tiene diez meses.

Nuestra pequeña comenzó a los nueve meses la transición al picado en sus comidas, es decir, a su papilla se le agrega un ingrediente en trocitos muy pequeños. No hubo problema al principio, pero mi hija tiene poca tolerancia en su estómago, enfermó. Durante algunas noches nos desvelamos con mi esposo cuidando de ella para que no se ahogara con su propio vómito.

También la preocupación aumentó porque comenzó a comer poco y su principal alimento es la leche.

En el ámbito espiritual nuestro alimento es la palabra de Dios, nos nutrimos de ella, así como la parra (o vid) da sus pámpanos, que son las hojas cuando todavía no se han abierto y da su fruto.

Así como mi hija pequeña, en muchas ocasiones preferimos la leche antes que la comida más sólida. Nos limitamos a nosotros mismos a probar cosas más contundentes, a veces justificándonos de "dolor de estómago" causado por la presión de aprender más, estudiar la Biblia en vez de solo leerla, etc. Huir del plato de porotos (frijoles) nos es más fácil porque sabemos que tenemos que estar preparados para recibir ese alimento. Finalmente no nos nutrimos.